El Athletic, a seguir adornando las estadísticas

Los mires por donde los mires, prácticamente todos los números de los rojiblancos nos hablan de récords positivos

Juan Carlos Latxaga
JUAN CARLOS LATXAGA

El Athletic galopa a lomos de la estadística. Atrás han quedado los tiempos en los que recordábamos la eternidad que llevaba el equipo sin ganar dos partidos seguidos o la cantidad de encuentros que éste o aquel delantero llevaban sin marcar un triste gol. Ahora todo es alegría y en las redes sociales se multiplican hasta el infinito los recordatorios de que las cosas marchan viento en poca. Cuentas como @adurizpedia, una máquina de comparar números, nos informan de circunstancias tan insólitas como que el actual presidente es el que mejor comienzo liguero está disfrutando desde los tiempos de Luis Casajuana, allá por 1935, ahí es nada.

La última victoria ante el Almería ha roto una larga racha en la que el equipo no conseguía enlazar tres triunfos consecutivos. El Athletic es ahora el cuarto equipo menos goleado ¡de Europa! y Unai Simón se ha convertido a su vez en el cuarto portero que, a su edad, más partidos ha acabado sin recoger el balón de su red. Los 16 goles a favor en los siete primeros partidos suponen el mejor registro de las últimas 63 Ligas. Los hermanos marcan en el mismo partido y hasta se dan mutuamente los pases de gol, marcan los diestros, marcan los zurdos, los pajaritos cantan, las nubes se levantan…

Pero como nunca faltan los aguafiestas, también hay quienes se encargan de recordarnos que todo esto se ha conseguido gracias a que el equipo se ha encontrado con un calendario que no lo hubieran podido hacer más favorable en Ibaigane. Y no les falta razón, aunque sea en parte, porque en el fútbol no hay verdades absolutas y otros calendarios favorables se han culminado con bastante menos brillo.

En lo que hay un acuerdo unánime es en que ahora empieza lo bueno y que será cuando termine este mes de octubre cuando podremos hacernos una idea más cabal sobre cuál es el sitio del Athletic en esa tabla en la que ahora ocupa el tercer escalón. Sevilla, Atlético de Madrid, Getafe, Barcelona y Villarreal asoman en el horizonte. El año pasado el Athletic sumó siete puntos en estos mismos partidos, ganando al Atlético y el Villarreal en San Mamés, empatando en Getafe y perdiendo en Barcelona y Sevilla. Si es capaz de mejorar también esta estadística el Athletic se confirmaría como un serio aspirante a cotas muy altas.

Sevilla marca el inicio de este largo examen que le espera al Athletic este mes. En teoría las circunstancias del calendario siguen favoreciendo a los rojiblancos. Su partido llega en medio de los dos choques que los andaluces tienen que disputar con el Borussia Dortmund, que condicionarán su suerte en el grupo de la Champions. Y, sobre todo, el encuentro llega con el rival sumido en una crisis profunda que está cuestionándolo todo, incluidos los tótems de sus últimos y brillantes años. A un punto del descenso, con una sola victoria en los siete primeros partidos, el Sevilla es el reverso de la moneda. Todas las luces que proyectan las estadísticas para alumbrar al Athletic, se vuelven sombras siniestras en el caso de los andaluces. Prácticamente se da por hecho que Sampaoli ocupará el sitio de Lopetegui el próximo sábado.

Aunque todo parezca favorable al Athletic, la plantilla del Sevilla tiene la calidad y la profundidad suficientes para reaccionar en cualquier momento. Y el Sánchez Pizjuán no es precisamente el campo en el que los rojiblancos se sienten más cómodos. Hablando de estadísticas, en lo que llevamos de siglo el Athletic solo ha ganado dos veces allí, ha empatado cinco y ha salido derrotado en 14 partidos. Y solo ha ganado once de los 78 partidos que ha disputado en aquel campo, desde los tiempos de Luis Casajuana precisamente. Valverde y los suyos están ante una bonita oportunidad para seguir sacando brillo a los números y desmentir, de paso, a los que se empeñan en restarles méritos.