Athletic Club El Athletic sigue de cerca a Llamazares, el Vencedor del Santutxu

Mediocentro creador, también de Rekalde, ha jugado ya en el equipo de Tercera y apunta maneras en Mallona. El Athletic, atento a su evolución

JAVIER BELTRÁN

El Santutxu está acostumbrado a, regularmente, exportar del rectángulo de Mallona, futbolitas formados en su cantera hacia la élite. Los casos de los Aitor Ramos, Urko Vera, Unai Bustinza, Ibai Gómez y los dos últimos productos brotados de su estructura, Unai Vencedor y Dani Vivian, son ejemplos palpables de su minuciosa labor. Ahora, un volante juvenil, Iker Llamazares (11-1-2004) apunta a seguir la estela de todos ellos si consigue desarrollar todas las cualidades que atesora. Ya ha debutado en la Tercera RFEF con el equipo pilotado por Carlos Marco. Llamazares apunta maneras. Este domingo volvió a saltar en el minuto 78 en el verde de La Florida supliendo a Orbegozo ante el potente Portugalete cumpliendo un peldaño más en su formación. En el Santutxu lo gestionan con calma, sin prisas, marcando los tiempos. La categoría, de por sí, exige mucha robustez y el chico debe foguearse.

Llamazares es el nuevo Vencedor del Santutxu, juega de 6, es también natural del populoso barrio bilbaíno de Rekalde, y posee características similares como ancla. Tiene técnica, llegada y le pega con las dos piernas. El organigrama técnico del Athletic le sigue atentamente testando cómo despega este curso, a caballo entre el Juvenil de categoría nacional y su equipo mayor. Curiosamente, el sábado anotó un gol desde fuera del área ante el Athletic en Lezama, acabando el partido 0-3. A sus 17 años, Llamazares ya sabe lo que significa que una lesión de ligamento cruzado cercenase su proyección hace un año y medio. Una experiencia que le ha hecho madurar con antelación. La rehabilitación hasta ir cogiendo la forma, y la dichosa pandemia han laminado a un Llamazares que ahora vuelve a la palestra. La Real Sociedad y el Eibar, de cara a apuntalar sus estructuras de filiales, le espiaron con atención antes de que la grave lesión le esquinara. El propio presidente del Santutxu, Mitxelo Gómez, fue uno de sus entrenadores tras brotar de la escuela de fútbol de Betolaza en prebenjamines, e ingresar, ya desde Benjamín, en Mallona para ir escalando por todos sus escalafones inferiores.

Fuentes consultadas del Athletic indican que le «falta todavía» un punto más de cuajo y velocidad, pero siguen su progresión cada fin de semana. Tiene clase y talento para manejar la zona ancha. Es un futbolista en su órbita, como en su día lo fue el propio Unai Vencedor, que como Llamazares, debutó en el equipo de Tercera del Santutxu con Carlos Marco de entrenador, el mismo que ahora le impulsa, antes de que el club de Igaigane lo incorporase a su Juvenil de Honor y diese el salto posteriormente al Bilbao Athletic y primer equipo. En ese momento, Betis y Villarreal habían despertado el interés por Vencedor.

Urko Vera, uno de los compañeros ahora de Llamazares en la plantilla del Santutxu, que vuelve a sus orígenes cerrando el círculo a su dilatada carrera, es uno de sus valedores. Intuye en el mediocentro de Rekalde hechuras para impulsarse a empresas superiores. El 9 le aconseja: «Es un jugador con muchas cualidades, diferente, en los entrenamientos no rehuye meter la pierna, además con la cabeza amueblada. Escucha y aprende», desliza sobre Llamazares el que fuera delantero centro del Athletic, Osasuna, transitara por el fútbol por Corea, Rumanía e Inglaterra y ahora suma seis tantos en esta Tercera RFEF.