Álex Berenguer espera hacer una gran temporada a las órdenes de Valverde. / manu cecilio

Berenguer: «Me obsesioné con el gol, pero luego recapacité. Empecé de cero y me fue bien»

El navarro reconoce que hubo momentos en los que lo pasó mal, pero ahora sonríe. «Tengo muchas ganas de Europa»

Robert Basic
ROBERT BASIC Enviado especial Harsewinkel

Álex Berenguer frenó en seco el año pasado. Bajó de las nubes al barro y sufrió los caprichos del balón. Hablaban y no se entendían. Dos extraños. Era el mismo idioma del curso anterior, en el que cuajó una gran temporada con ocho goles en la Liga, pero la lengua fue de trapo. Nada fluía y el navarro buscaba el camino de vuelta, conectar con su mejor fútbol y recuperar la sintonía con su herramienta de trabajo. «Tuve tres o cuatro meses en los que me obsesioné con el gol. Luego recapacité. Hice borrón y cuenta nueva, empecé de cero y me fue bien». Así salió de un túnel en el que hacía frío, y ahora solo piensa en convencer a Ernesto Valverde para devolver al Athletic a la zona noble de la tabla. ¿Cuántas ganas de Europa tiene? «Muchas, como todos», ha manifestado este lunes en el hotel de concentración de Harsewinkel.

Después de una gran campaña de estreno, en la que terminó como el segundo máximo goleador del equipo tras Raúl García, el extremo navarro se apagó en la segunda. Solo tres tantos en 34 partidos de Liga, en casi 2.200 minutos, demasiado poco en comparación con las expectativas levantadas. Decidió resetear, limpiar la mente, aparcar las obsesiones y volver a reconstruirse desde la base. «A partir de enero se vio al Berenguer de la primera temporada. Estaba más suelto, podía hacer más cosas, como dar asistencias y no ser tan goleador. Se vio un nivel bastante alto», reflexionó ayer en el 'stage' alemán', donde busca un hueco en los planes de Valverde. No le conocía, pero poco a poco comienza a captar las señales de Txingurri y descifrar lo que quiere. «Me han hablado muy bien de él. Se ve que es una buena persona. Es majo, amable y tiene las ideas claras. Nos vamos a llevar bien», expuso el de Barañain.

Berenguer no piensa volver atrás, perderse en las malas rachas y fijarse metas –algo que hizo al comienzo del anterior curso– que le hagan desviarse del camino. «No hay que marcarse objetivo. Fue el fallo que tuve el año pasado. Hasta enero estuve bloqueado. Lo que tengo que hacer es jugar como sé, tranquilo, trabajar bien. El resto vendrá solo». Es su fórmula de éxito, que pretende reproducir a las órdenes de Valverde. Y en las épocas de flaqueza, que siempre aparecen, sabe que cuenta con el apoyo de su mujer, familia y amigos. «Ellos le quitan hierro a todo esto. Me hacen ver que los buenos tiempos están por llegar. Así se sale adelante, hablando», manifestó el navarro después de la sesión matinal celebrada en el complejo Klosterpforte.

En la banda izquierda

En el partido contra el Borussia Mönchengladbach, Berenguer formó en el once inicial y lo hizo acomodado en el costado izquierdo. El suyo. Con Marcelino solía actuar por la derecha, pero ahora parece que vuelve a sus orígenes. «Desde pequeño siempre he jugado por la banda izquierda, a pie cambiado. Allí me encuentro más cómodo», dijo con naturalidad. No tiene ningún problema con su rol anterior, aunque confiesa que partir desde el lado zurdo del ataque rojiblanco aporta más chispa y burbujas a su fútbol. De todos modos, aún no sabe si será su demarcación definitiva. «Valverde está haciendo pruebas para ver dónde funciono mejor», comentó en alusión a los test veraniegos. Conforme avance la pretemporada, la adjudicación de puestos será más sólida y evidente. «Me siento bien. Nos estamos acoplando a las cosas que nos pide el míster. Las dos primeras semanas son de adaptación y de coger el tono físico». Luego llegará el diseño definitivo de un once en el que el navarro quiere estar. «Cada uno tendrá que hacer su trabajo como le pide el míster y explotar al cien por cien sus virtudes».

El Athletic lleva cinco temporadas consecutivas fuera de Europa y es una meta que vuelve a estar pintada en rojo en el libro gordo de las prioridades bilbaínas. Berenguer lo entiende y confiesa que tiene «muchas ganas» de traspasar fronteras, pero pide ir con calma. «Tenemos que llegar en las mejores condiciones posibles al primer partido de Liga. Trabajamos para ello. Debemos empezar bien el campeonato y a partir de ahí veremos cómo transcurren todos los partidos». Un buen arranque –seis de los nueve choques iniciales son en San Mamés y ante rivales asequibles– daría alas a los bilbaínos. El presidente Jon Uriarte está con el equipo para hablar precisamente de los objetivos colectivos. «Lo manejan los capitanes. Todavía no soy capitán así que no me puedo meter en esos temas».