Berenguer llegó al Athletic procedente del Torino en octubre de 2020. / Jordi Alemany

Berenguer se hace centenario

El navarro llega a los 100 partidos con el Athletic en poco más de dos años, en los que ha marcado 17 goles y repartido 14 asistencias

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

Álex Berenguer firmó por el Athletic en octubre de 2020 procedente del Torino, club que cobró 10 millones de euros por su traspaso y se aseguró otro millón y medio en variables, y este jueves ha llegado a los cien partidos como rojiblanco en el Benito Villamarín. Una cifra redonda, que comenzó a tomar forma con su debut ante el Alavés en Mendizorroza y se ha completado 816 días después ante el Betis. No ha sido de la partida el de Barañain, con las bandas reservadas de inicio para los hermanos Williams, pero Ernesto Valverde le ha activado más tarde ante un rival con el que los bilbaínos pelearán por un sitio en Europa. El extremo está en un buen momento de forma, de nuevo con chispa y velocidad, virtudes que le han permitido marcar tres goles en lo que va de Liga. Solo Guruzeta, con cinco, ha hecho más, mientras iguala con Nico Williams y Sancet.

Berenguer no tuvo que pensárselo dos veces cuando Ibaigane le trasladó su firme decisión de vestirle de rojiblanco. « No me tenían que convencer, lo tenía clarísimo. Para mí es un placer estar en este gran club, vestir su camiseta y poder defenderla», dijo el día de su presentación. Hizo una buena primera temporada, con ocho goles en el torneo de la regularidad y otro en la Copa, además de dar cinco asistencias en la Liga. Luego bajó de las nubes al barro y sufrió los caprichos del balón. Hablaban y no se entendían. Dos extraños. Era el mismo idioma del curso anterior, pero la lengua fue de trapo. Nada fluía y el navarro buscaba el camino de vuelta, conectar con su mejor fútbol y recuperar la sintonía con su herramienta de trabajo. «Tuve tres o cuatro meses en los que me obsesioné con el gol. Luego recapacité. Hice borrón y cuenta nueva, empecé de cero y me fue bien». Así salió del túnel y ahora disfruta de su profesión.

Recuperación

Después de una gran campaña de estreno, en la que terminó como el segundo máximo goleador del equipo tras Raúl García, el extremo navarro se apagó en la segunda. Solo tres goles en 34 partidos de Liga, en casi 2.200 minutos, demasiado poco en comparación con las expectativas levantadas. Decidió resetear, limpiar la mente, aparcar las obsesiones y volver a reconstruirse desde la base. «A partir de enero se vio al Berenguer de la primera temporada. Estaba más suelto, podía hacer más cosas, como dar asistencias y no ser tan goleador. Se vio un nivel bastante alto«, reflexionaría después el de Barañain. Esta campaña le va bien, con 12 titularidades ligueras en 15 jornadas y tres dianas anotadas, a las que hay que sumar dos asistencias y otro tanto en la Copa.

Los 100 partidos del navarro como rojiblanco se reparten entre Liga (83), Copa (13) y Supercopa (4). 14 de sus 17 goles han llegado en el campeonato de la regularidad -también ha repartido 14 asistencias-, mientras que los tres restantes vienen con el precinto copero. Tiene contrato hasta 2024 y una cláusula de 60 millones. Solo piensa en dar su máximo nivel en el Athletic, que necesita regresar a Europa tras cinco temporadas en blanco. Cuando se le pregunta cuántas ganas tiene de competir en los torneos continentales, el navarro no duda: «Muchas, como todos». El equipo está en buen camino.