Berizzo los quiere polivalentes

De Marcos, en un entrenamiento./Juan Echevarría
De Marcos, en un entrenamiento. / Juan Echevarría

«Durante los ejercicios, varía las posiciones de casi todos los jugadores para que todo el mundo aprende los movimientos de diferente demarcaciones», explica De Marcos, uno de sus comodines, como Raúl García y Ganea, entre otros

JUANMA MALLOEnviado especial. De Lutte

Eduardo Berizzo desea que sus jugadores puedan desplegar sus virtudes en varias posiciones. Que cuenten con los conceptos necesarios para que, en caso de necesidad del equipo -el bien común está por encima del provecho individual-, estén en disposición de ocupar una demarcación diferente a la que acostumbran. Es habitual el intercambio de sitios durante las prácticas y en los amistosos. A los cachorros Nolaskoain, que llegó como mediapunta, y Andoni López, lateral izquierdo, les está puliendo como centrales, y otros más veteranos, como Raúl García y Óscar de Marcos, también aparecen el catálogo de multiusos diseñado por el 'Toto'. De hecho, el comodín de Laguardia jugó el miércoles ante el ADO Den Haag en la sala de máquinas, como escolta del mediocentro Iturraspe, y como nexo con Iker Muniain, el '10'. El alavés ha explicado en la rueda de prensa ofrecida en el hotel De Bloemenbeek, centro de operaciones del Athletic en De Lutte, la predilección del 'Toto' por esta tendencia. «Entrenando, hace muchas pruebas y coloca a cada uno en una posición, y durante el ejercicio va variando las posiciones de casi todos los jugadores. Lo hace para que todo el mundo aprenda los movimientos de las diferentes posiciones», ha asegurado un futbolista que se inició de mediapunta, retrasó más tarde su sitio al mediocentro con Marcelo Bielsa, y Ernesto Valverde terminó por situarle de lateral, ya fuera izquierdo pero sobre todo derecho.

Y ahora Berizzo le ha recuperado para el corazón de la tropa vizcaína. Después de la prueba del miércoles, recibió el aplauso del técnico: «Me gusta su dinámica, llena el centro del campo de movimiento, obliga a que el rival se desgaste. Es un jugador con una enorme inteligencia táctica y eso lo debemos aprovechar», señaló el discípulo de 'El Loco', que no demanda a De Marcos, aclaró el jugador, lo mismo que su maestro. «Es un poco diferente. Solo llevo una semana entrenando en esa posición. Me hace más hincapié en que inicie el juego desde atrás, que ayude al mediocentro, que no solo me centre en desmarcarme, aunque me dice que eso tampoco lo pierda... Son cosas que me va diciendo y que tengo que ir cogiendo», ha contado, justo después de lanzar una confesión, con el desparpajo ante los micrófonos que siempre le caracteriza: «Es una posición que me gusta. Todo el mundo lo sabe. No sé si jugaré ahí o no. Un jugador lo que quiere es jugar, contar para el entrenador y estar en la mejor forma posible. Si en un momento dado, me toca jugar ahí, debo tener los conceptos cogidos, y cambiar el chip de forma instantánea para poder dar el máximo», ha expresado.

Pruebas con varios jugadores

De todos modos, no es De Marcos la única de las 29 piezas que están en De Lutte -en Lezama se recupera otra, Iñigo Martínez, por lo que el 'Toto' aún debe hacer cinco descartes-, de la que Berizzo quiere extraer la virtud de la polivalencia. Los casos de los 'cachorros' Nolaskoain y Andoni López son un ejemplo. También el de Ganea, probado como lateral zurdo y más adelantado; lo mismo que Sabin, en banda y en punta, o Guruceta y Williams, que han pisado la zona de ataque de ambos lados del campo. Pero también Raúl García, un hombre que todavía no se ha estrenado este ejercicio por una dolencia en el muslo izquierdo.

En este sentido, el preparador de Cruz Alta desea que Iker Muniain juegue en la media punta, de 'diez', para aprovechar su rapidez, su dinamismo, su regate, su excelente capacidad para conectar a la escuadra rojiblanco. Vamos, que el navarro ocuparía la plaza que su paisano ha venido defendiendo desde que se fichó por el Athletic en agosto de 2015. De ahí que el argentino maneje en su cabeza otras opciones para el guerrero de Pamplona. «Puede ser número '8' (mediocentro), 'diez', banda derecha, doble pivote. Puede jugar en muchas posiciones dada su versatilidad y condición de jugador que recorre muchos metros. Lo imagino como un compañero del pivote defensivo, como un mediapunta y como un banda estrictamente tirado hacia adentro, o partiendo de fuera tirado hacia dentro, no con desborde. Puede adaptarse. Se mueve mucho». Y eso es lo que quiere. Polivalencia en sus hombres.

«Nunca creí que fuera a ser jugador de Primera tantos años»

Óscar de Marcos llegó al Athletic en el verano de 2009. Tenía 20 años, y aunque le costó una pizca hacerse con un hueco, ahora se ha convertido en una de las claves de bóveda de la escuadra vizcaína. 351 encuentros, el número 28 en el ranking, un puesto por encima de Iker Muniain, que se estrenó una semana antes que el de Laguardia. Mira esas cifras y se sorprende. «Ha pasado todo muy rápido. Cuando llega, no piensas que puedes estar tanto tiempo. No creía que fuera a ser jugador de Primera tantos años. Pero con el esfuerzo, con lo que vas aprendiendo de los jugadores, del club... Te van educando en lo profesional, y eso me ha hecho estar aquí tanto tiempo», ha deslizado en el 'stage' de Países Bajos, tras un entrenamiento matinal corto, de recuperación después de la derrota en un partido esperpéntico ante el ADO. «Están siendo días muy intensos», ha confesado el alavés, que acaba contrato en junio de 2019. No se ve en otro lugar. «No he hablado todavía con el club. Mientras me quiera y me valore, como ha sido hasta ahora, no va a haber ningún problema. Disfruto cada día y mi sueño es ganar un título importante con el Athletic. Y para eso hay que estar muchos años. Quizá sea este».

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