Los jugadores celebran la permanencia. / PANKRA NIETO

El Bilbao Athletic noquea al Racing y conserva la categoría

La victoria ante el líder (2-1) en Lezama y la derrota del Talavera frente a la Cultural Leonesa le permite no esperar a la última jornada

JAVIER BELTRÁN

El Bilbao Athletic solventó con cierta suficiencia el envite ante el Racing para vencer (2-1) en Lezama con tantos de sus talentosos extremos, Luis Bilbao y Malcom Ares, que resolvían la papeleta y salvaban al filial de cualquier peligro de descenso. La Cultural Leonesa echaba un cable al tumbar (0-5) al Talavera a domicilio, con lo que los toledanos, rival directo, se ancla en los 39 puntos y cae a la Segunda RFEF. Los 45 puntos de los cachorros les permite respirar y cumplir la misión a falta de la última jornada ya intrascendente en San Sebastián de los Reyes. Los cachorros lo celebraron abrazándose con pasión al término del encuentro tras su machada fruto de una segunda vuelta más que notable sorteando obstáculos.

Hubo pasillo inicial al equipo pilotado por Guillermo Fernández Romo, campeón del grupo por adelantado y ascendido a la Liga SmartBank desde hace un par de semanas. Un nutrido número de aficionados les arroparon desplazados desde Santander, muy bulliciosos, aunque muchos menos que en anteriores entregas porque tenían ya todo hecho. Su técnico, sin embargo, alineó un once más que reconocible, menos Pablo Torre y Soko de saque. No quiso improvisar ni premiar a los suplentes, aunque no ofrecieron su mejor versión salvo cuando Soko recortaba el tanteador en el tramo final.

2 BILBAO ATHLETIC

Agirrezabala; Rincón, Sillero, Paredes, Núñez; Prados, Gerenabarrena (Rementeria, min.72), Diarra (Guruzeta, min.65); Malcom (Naveira, min.85), Artola (Pascual, min.85) y Luis Bilbao (Goti, min. 72).

1 RACING

Parera; Medina, Mantilla (Bobadilla, min.38), Moreno, Satrustegui (Javi Vázquez, min.53); Tienza, Iñigo Sainz-Maza; Arturo, Borja (Manu Justo, min.46), Camus (Soko, min.46) y Cedric.

  • Goles: 1-0, Luis Bilbao (min.14); 2-0, Malcom (min.20); 2-1; Soko (min.73).

  • Árbitro: López Jiménez, catalán, amonestó a los locales Diarra (min. 42) y a los visitantes Tienza (min.42), Moreno (min.81) y Manu Justo (min.86).

  • Campo: Lezama: 1.800 espectadores.

Patxi Salinas apostaba por un once clásico, con la vuelta de Generabarrena tras solventar su lumbalgia y con Rincón de 2, con Núñez a pierna cambiada en la otra banda. Mucho tanteo de inicio, con reiteración de faltas en la medular que no dejaban fluir el juego en la tarde-noche de Lezama. Los porteros, inéditos, y Malcom intentando alguno de sus destellos por el extremo derecho del ataque. Pero a los 14 minutos, en el otro costado, Luis Bilbao, en acción personal, se colaba hasta la cocina para batir a Parera con clase de un punterazo sutil con su zurda.

El Racing apenas se asomó en ataque salvo con un testarazo de Pol Morenoa las manos de Agirrezabala en la primera aproximación visitante. De inmediato, Malcom Ares marcaba el segundo antes de los veinte minutos, el sexto de su cuenta particular, ante una defensa del Racing frágil sirviéndose de una pared con Diarra. Se notaba quién se jugaba mucho más en el envite. El equipo cántabro se movía cómodo, pero sin mucha energía, indefensivo ante un Bilbao Athletic más intenso, con presión alta, peleando por cada balón por lo trascendental de la empresa. Los tres puntos se antojaban vitales. No cabían medias tintas.

Un momento del partido. / pankra nieto

Juego enrarecido

Un golpe entre Artola y Mantilla en un balón aéreo dividido, con cambio de Bobadilla por el central cántabro, y otro similar de Prados con Borja, ralentizó e incluso enrareció el juego en algunos cruces con discusiones antes de sellar el primer acto. En el segundo tiempo, Romo sacó a Soko de 9 para buscar mayor mordiente y acompañar a Cedric. Iñigo Sainz-Maza disparaba ajustado al palo en un aviso de los santanderinos.

El juego había perdido frescura, con mucho centrocampismo y escaso dinamismo. El Bilbao Athletic debía gestionar la renta y ya no había prisas. El Racing seguía espeso, pensando más en el partido de campeones que en lo que se celebraba en la factoría rojiblanca. Luis Bilbao cruzada demasiado un balón cuando se había fajado de varios contrarios sin conseguir el tercero de la noche. Arturo disparaba y Agirrezabala resolvía con los puños en otro de los contados acercamientos del equipo montañés.

Pero Soko, en una acción aislada en el minuto 73, marcaba de un zapatazo por la escuadra poniendo la incertidumbre en el luminoso cuando todo parecía a favor de obra para el filial. Había que mantener la calma y se conseguía el objetivo sin pasar demasiados apuros, eso sí achicando algunos balones bombeados al área del Racing buscando el empate. Incluso Rincón estuvo a punto estuvo de encontrar la cruceta del arco visitante ya con el objetivo cumplido para que el filial siga entre lo más granado de la Primera RFEF.