Pascual, protagonista en la victoria del Bilbao Athletic en Calahorra (1-2)

El delantero de Berango marca el primer gol del filial y provoca el penalti del segundo en La Planilla para sellar el triunfo

JAVIER BELTRÁN

El Bilbao Athletic no podía fallar ante el colista Calahorra y, aunque con apuros y polémica por un posible penalti final no señalado sobre Barace, lo conseguía para cosechar tres puntos reparadores en el estadio de La Planilla. Arostegi puso en liza a Oier López por el lesionado Chasco, y a Aritz Pascual por primera vez de titular como 9. El ariete de Berango resultó vital para desnivelar el encuentro marcando el primer gol y siendo protagonisma en el segundo provocando el penalti que ejecutaba su paisano Luis Bilbao en el 1-2 definitivo. Un duelo disputado con mucha velocidad e impreciones corales que acababa con siete puntos en el casillero del filial rojiblanco que alivia su delicada situación clasificatoria. En esta Primera Federación cada punto cuesta sudor y lágrimas, aunque sea ante el último de la fila.

1 Calahorra

Miguel Martínez; Zubiri, Luna (Robles, min.83), Adrián Jiménez (Barace, min.68), Canella; Sergio Gil (Santana, min.54), Vidorreta; Chinchilla (Ibarrondo, min.68), Arias (Cano, min.83), Baselga y Gabarre.

2 Bilbao Athletic

Padilla; Rincón, Mendibe, Eguiluz, Oier López; Naveira, Rego (Goti, min.66), Gerenabarrena (Trespalacios, min.86); Luis Bilbao (Vélez, min.77), Pascual (Guruzeta, min.66) y Adu Ares (Unai Gómez, min 66).

  • Goles 1-0, Baselga (min.4); 1-1, Pascual (min.26); 1-2, Luis Bilbao, de pti (min.57).

  • Árbitro Carlos Muñiz Muñoz, colegio aragonés, expulsó al técnico local, Juan García (Min.86). Amonestó a los locales Adrián Jiménez (min.30), Chinchilla (min-61), Canella (min.82) y Zubiri, y al visitante Naveira (min.8).

  • Campo La Planilla.

Un Calahorra que arrancó con mucho más brío, impulsándose al área rojiblanca y adelantándose por medio de Marcos Baselga en el minuto 4 de tiro raso batiendo a Padilla perfilándose en diagonal desde la izquierda. El filial se fue sacudiendo la presión inicial con balones largos en busca de Adu Ares y Pascual. El estrecho e irregular campo de La Planilla tampoco permitía demasiadas florituras, el balón botaba más de la cuenta. El juego era trabado, sin fluidez, abusando de los balones largos para romper las líneas. Un remate de Gerenabarrena manso a las manos del arquero local, Miguel Martínez de Corta, despertaba a los cachorros, que les estaba costando mucho agenciarse el dominio. Pero Aritz Pascual marcara el empate a pase interior de Gerenabarrera al corazón del área. Un gol que espoleaba a los bilbaínos rondando la media hora. Mendibe remataba de cabeza, Luis Bilbao a las nubes y Ares, sujetado por el exPrimera Roberto Canella, a la espalda de un contrario corroborando el avance de metros del equipo de Arostegi, que circulaba con más intensidad que orden buscando el segundo tanto.

Necesitados de sumar puntos

En el segundo acto, la decoración no varió demasiado, con alternativas en el juego y el envite moviéndose a impulsos, a fogonazos de dos conjuntos necesitados de sumar puntos para no descabalgarse en la clasificación. En la acción clave, el central murciano Edu Luna derribaba a Pascual dentro del área y el colegiado decretaba penalti pese a las airadas protetas de los jugadores locales, que no consideraban punible el contacto. Luis Bilbao lo convertía desde los once metros en el 1-2. Arostegi sacaba al verde para abastecer a la zona ancha a Unai Gómez, Goti, Guruzeta en un triple cambio que debía mantener el endiablado ritmo. El Calahorra buscó con ahínco el empate. Gabarre lo intentó mediante un remate acrobático que desviaba con la espalda Rincón, y sobre todo fue Barace el que revolucionaba el partido con su salida al verde. Disparaba fuera a placer en un primer aviso de su peligro y, a renglón seguido, le era anulado un gol por falta en el remate a Mendibe que sembró la polémica en Calahorra. El técnico local, Juan García, era expulsado por protestar en ese minuto 86. El equipo de Arostegi se parapetó atrás en el tramo final para evitar mayores sobresaltos, hundir más a su rival en el sótano de la tabla y adquirir moral para las próximas citas.