Bilbao Athletic

Arostegi: «Si eso es penalti, en cada córner hay siete penaltis»

El técnico del Bilbao Athletic protestó la pena máxima a Pradera y la roja a Mendibe, dos acciones vitales y muy rigurosas que decantaron el partido para la SD Amorebieta

JAVIER BELTRÁN Bilbao

El entrenador del Bilbao Athletic, Bingen Arostegi, lamentaba la abultada derrota en Urritxe (3-0) por los méritos realizados por ambos contendientes, decantadas por dos acciones decisivas, un penalti y una roja severas que laminaron a su equipo: «El partido ha tenido diferentes fases, en primer tiempo hemos tenido más opciones y aproximaciones que el Amorebieta. No hemos sido certeros ni en la finalización ni en momentos importantes», narra el técnico bermeano, que protestó el penalti sobre Pradera y la roja a Mendibe por derribar a Buján, dos lances vitales y muy rigurosos que inclinaron el derbi: «No es conforme o disconforme, entiendo que se puede pitar todo o entender todo, pero al final son situaciones que desequilibran un marcador y me toca salir penalizado. No digo que no sea penalti, pero si lo es, es muy, muy, muy riguroso. Si eso es penalti, en cada córner hay siete penaltis, pero en los córners no se pitan penaltis», desliza sobre el forcejeo en el interior del área entre Mendibe y Pradera, protagonistas del lance más determinante del envite en la matinal zornotzarra.

Un derbi que enseñó los patrones previstos por el puesto delicado en la tabla de los Azules: «Era lo que esperábamos, un Amorebieta necesitado, que iba a apretar, que iba a ser duro, duelos aéreos donde en las disputas teníamos que estar atentos para generar situaciones posteriores de juego», relata Arostegi, que remarca que «durante el primer tiempo sí lo hemos tenido controlado, durante el segundo se ha abierto el partido y una decisión muy rigurosa decanta el partido hacia un lado», insiste. Después, continúa analizando el encuentro, «vienen las prisas, la precipitación, el Amorebieta hace su partido, en el que tienen que pasar pocas cosas y que llegue su oportunidad, que lo hace de maravilla. Y en una situación en balón parado, una caída de balón dentro del área, en la que teníamos superioridad, en el despeje terminan rematando (de nuevo Jauregi). Es un peaje que hay que pagar», lamenta.

Arostegi remacha que la bisoñez les ha vuelto a jugar una mala pasada en un indecisión en el despeje que propició ese segundo tanto encajado por Padilla: «La juventud en ese tipo de situaciones hay veces en las que aparece. Ya nos pasó en algún otro anterior. Te cuesta el partido porque ya un 2-0 es difícil de levantar», reitera Arostegi. «No sé si los nervios o la decepción nos ha llevado a jugar un partido de mucha ida y vuelta, acabando con tres defensas ante tres delanteros de ellos», subraya sobre un envite que terminó como un auténtico correcalles sin poso ni dueño: «Este campo es difícil yendo en contra en el marcador y se junta una expulsión que está ahí, que no voy a hablar de ella, y ya con más corazón que cabeza, con un partido roto por querer aproximarte, termine en 3-0. No creo que haya sido un partido de 3-0 pero es ese», lanza y apostilla: «Es una pena la roja que le puede caer sanción en una acción que es la que es», protesta.

La pegada que le faltó al filial en la primera parte, con ocasiones muy claras de Luis Bilbao y Aritz Pascual que no sellaron, laminó al Bilbao Athletic. «Si las que tienes no las aciertas luego en el fútbol te puede penalizar. Hemos tenido finalizaciones muy claras con opciones de ponernos por delante y no las hemos aprovechado. El Amorebieta las ha sabido aprovechar perfectamente. Esto es fútbol y hay que aprender para el partido del domingo», repasa pendiente ya del Real Murcia y reconoce que, aunque venían «mentalizados» de lo que les aguardaba en Urritxe ,«sí que es cierto que es muy difícil sumar tres victorias consecutivas en esta categoría», zanja Arostegi.