Baile de porteros en el Bilbao Athletic

Pallarés decidió rotar ante el Atlético Baleares con el debut de Ispizua. Padilla y Peñalver se sentaron en el banquillo

JAVIER BELTRÁN

Han pasado 16 jornadas para que la portería del Bilbao Athletic sufra un cambio en su inquilino habitual. Álex Pallarés decidió rotar en el último partido ante el Atlético Baleares y conceder la alternativa a Ibon Ispizua por el titular hasta la fecha, Álex Padilla. Además, convocaba para el banquillo al arquero del Basconia Aimar Peñalver, otra de las apuestas firmes del organigrama técnico de Lezama. Curiosamente se sentaron Padilla y Peñalver en el banquillo del Campo 1 de la factoría rojiblanca, un hecho inusual en esta categoría sin que medie molestia algun. Un cambio inesperado bajo palos, aunque habitual en temporadas anteriores en las que se solía apostar tanto en el Basconia como en el filial por permutar a dos porteros para que se fogueasen en esta etapa de formación rumbo a la élite y de esta forma no cercenar la proyección de ninguno de los dos.

Ispizua (2003), internacional en categorías inferiores, había regresado al filial este verano tras su exitosa cesión en el Gernika de Segunda Federación, con 31 partidos a sus espaldas, considerado el mejor guardameta del Grupo vasco. Peñalver (2004) ha jugado este curso cuatro partidos en el Basconia, con seis goles encajados tras ser el titular en el Juvenil de Honor que se proclamase campeón de Liga. Padilla (2003) había completado las 15 primeras jornadas, con 23 goles encajados bajo las órdenes de Bingen Arostegi y hasta ahora de Pallarés en sus tres primeros partidos como técnico. Los esquivos resultados corales, con despistes defensivos que no han beneficiado a la habitual tranquilidad de Padilla, han empujado al entrenador a cambiar esta sensible demarcación en busca de un revulsivo. El curso pasado, el meta de Zarautz, internacional Sub-19, fue el portero menos goleado de la Tercera RFEF con sólo 15 tantos en 24 envites. Padilla es considerado, por sus condiciones técnicas y físicas, el sucesor más aventajado de Julen Agirrezabala. Ahora quiere probar a Ispizua, que esperaba pacientemente su turno, y vigilar de cerca también a Peñalver. Queda mucha Liga y el tema de la portería es un asunto capital.

Un mes al frente del filial

Pallarés, que apenas lleva un mes al frente del Bilbao Athletic, está pulsando el manantial de talento del que dispone en su plantilla y en el Basconia, rescatando por ahora a Iker Varela, extremo izquierdo que debutase ante el Alcoyano y dispusiese de un puñado de minutos frente al Atlético Baleares, y al lateral zurdo Miguel Barandalla, que se estrenase ante el cuadro isleño. «Esta semana hemos tenido tres partidos y, en posiciones en las que no tenemos tantos jugadores, hemos preferido subir a chicos jóvenes del Basconia. Estoy conociendo también a estos chicos que nos pueden ayudar», confesaba el técnico catalán ante las bajas por lesión de Luis Bilbao, con una fractura en el cuarto metatarsiano, y Oier López, acuciado por una pubalgia. Este domingo (17 h.), el Bilbao Athletic se mide ante una SD Logroñés que viene con la flecha hacia arriba sumando 7 de los últimos 9 puntos: «Debemos tener fe y pensar que la semana que viene entrará la pelota y será diferente. El equipo se merece mucho más», lanzaba Pallarés tras errar varias ocasiones diáfanas ante el Atlético Baleares, quedarse de vacío y seguir en el sótano de la tabla con 14 puntos en 16 envites.