Un momento del partido. / Mireya López

El Bilbao Athletic se complica la vida

Su derrota ante el Calahorra y la victoria del Talavera provoca que los cachorros se queden solo dos puntos por encima del descenso

JAVIER BELTRÁN

El Bilbao Athletic se vuelve a meter en un lío. Tremendo. Su derrota de este domingo en Lezama frente al Calahorra y la victoria del Talavera provoca que se quede tan solo dos puntos por encima del descenso cuando restan tres jornadas para finalizar la campaña. El peligro de perder la categoría se había convertido en un mal sueño para los vizcaínos, una pesadilla olvidada; sin embargo, los resultados de este fin de semana pegaron un sopapo de realidad al grupo de Patxi Salinas.

1 Bilbao Athletic

Agirrezabala; Núñez (Rementeria, min. 69), Sillero (Lorente, min.46), Paredes, Chasco (Rincón, min.46); Prados, Gerenabarrena (Pascual, min.55), Guruzeta; Malcom, Artola y Luis Bilbao (Goti, min.46).

3 Calahorra

Iricibar; Cera, Mario Gómez, Titi, Zabaleta; Tarsi, Jesús Álvarez, Carlos Vicente (Arias, min.85), Barace (Zubiri, min.74); Madrazo (Manu, min.58) y Soto.

  • Goles 0-1, Madrazo (min.22); 0-2, Carlos Vicente (min.42): 1-2, Paredes (min.75); 1-3, Soto (min. 93).

El Calahorra llegó sin objetivo alguno a Lezama. Pero no especuló. El cuadro de Edu Docampo, de regreso a Lezama, sometió por momentos a los cachorros con presión alta y lanzándose en velocidad. No obstante, empezó bien el filial. Guruzeta protagonizó los primeros intentos. Por parte de los riojanos, Madrazo y Berace, verticales desde los costados, incomodaron el arco rojiblanco. Pero fue Carlos Vicente el que, gracias a su velocidad, se fue de la zaga del filial, chutó... Y, en un primer momento, se encontró con Agirrezabala. No obstante, Madrazo remachó a puerta en el minuto 22.

El equipo de Salinas no se amilanó y buscó el empate. Los centros de los rojiblancos desde ambos costados los despejaban los defensas del Calahorra sin apuros. Y apostaron los visitantes por esperar a un joven rival necesitado. Justo antes del descanso, el panorama se ensombreció todavía más. Agirrezabala impedió el segundo tanto visitante de Carlos Vicente. Sin embargo, a la segunda intentona, no falló con un tremendo disparo.

Paredes abre la esperanza

En el segundo acto, con todo en contra, el Bilbao Athletic necesitaba remontar por la vía rápida. Salinas metió a Rincón, Lorente y Goti de inicio. El partido se alocó, con precipitación de los bilbaínos, que se lanzaban al ataque con muchos riesgos. Guruzeta la tuvo muy clara a pase de Rincón en el corazón del área, pero el veterano Iricibar abortó de nuevo la acción. Los rojiblancos imponían mucha velocidad a sus acciones para tratar de hacer daño a un contrincante mucho más veterano. Un gol de Goti, a pase de lujo de Malcom, era anulado por fuera de juego.

El conjunto riojano se cerró hasta que Paredes rompió su entramado defensivo de cabeza, de espectacular salto. Quedaba tiempo para el empate. No obstante, fue Carlos Vicente, que parecía escondido, quien pudo sentenciar. Eso sí, Agirrezabala taponó con destreza su remate para mantener la emoción del envite. En un final frenético, de costa a costa, Artola cabeceó fuera una igualada que se mascaba en la grada tras un centro templado de Goti. Una lástima. No hubo forma, sin embargo, de enmendar la plana y fue David Soto, sobre la bocina, quién sellaba el 1-3 final. Al filial le toca sufrir.