Raúl García pugna con Mosquera por un balón durante un partido en Riazor. / EFE

Bilbao Athletic

Cinco años de amargura para el Dépor

El histórico equipo coruñés, que regresa a Bilbao para jugar con el filial del Athletic, ha pasado de la élite a la tercera categoría en apenas un lustro

CARLOS NIETO GARCÍA

Los tiempos del 'Súper Dépor' ya pasaron. Casi tres décadas después de vivir su mejor época, donde una Liga, dos Copas y tres Supercopas acabaron en las vitrinas de Riazor, el equipo blanquiazul ha pasado de los gloriosos tiempos de Makaay, Valerón o Bebeto a una situación oscura. Sumido en una crisis deportiva e institucional que arrastra durante los últimos cinco años, el Deportivo vuelve este domingo a Bilbao. No lo hará en San Mamés –donde ha disputado la friolera de 52 partidos– sino que será Lezama quien abra sus puertas (12 horas) para recibir al histórico equipo coruñés, que se enfrentará al Bilbao Athletic en busca de tres puntos vitales en su objetivo de ascender a Segunda. Un escenario inédito para los gallegos, que han pasado en este tiempo de competir en los mejores coliseos a visitar por primera vez campos que hasta hace no mucho eran de tierra. Que un equipo con la historia del Dépor juegue contra filiales es una muestra del inmenso a la par que terrorífico mal sueño que atraviesa una institución con 116 años de historia.

La pesadilla para los de Riazor comenzó en 2018, cuando se consumó su adiós a Primera. El equipo que entrenaba Clarence Seedorf tras la destitución de Cristóbal Parralo apenas sumó 29 puntos en la que fue su peor temporada desde que la Liga cuenta con 38 jornadas. Se quedó a un gol de regresar un año después a la máxima categoría, pero el Mallorca remontó en Son Moix el 2-0 que había conseguido en Riazor en la final del play-off. Con la llegada de la pandemia tocaron fondo. Con la reanudación de la Liga en el verano de 2020, llegaron a la última jornada con la permanencia en juego, pero descendieron sin salir al campo. Un brote de coronavirus en las filas del Fuenlabrada aplazó su partido contra los madrileños y el devenir del resto de partidos, que sí se jugaron, lo mandaron a la extinta Segunda B. De esta polémica forma, el Deportivo se convertía en el primer campeón de Liga en jugar en la categoría de bronce.

El Deportivo celebra la Copa conquistada en 2002 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, conocida como el 'Centenariazo' por los cien años de los madrileños. / EFE

Ya en la temporada 2020-2021, los gallegos finalizaron cuartos en su grupo, lo que les impidió luchar por el ascenso a Segunda. Estaban condenados a la recién creada Primera RFEF, en la que compiten con el objetivo de abandonarla cuanto antes. Aunque han sido líderes del Grupo I durante 18 jornadas, una mala racha de resultados (11 puntos conseguidos de los últimos 30 posibles) y la buena dinámica del Racing les ha dejado a nueve puntos de los cántabros con ocho jornadas por disputarse. La primera plaza otorga un billete a la categoría de plata. De lo contrario, deberá ganarse el ascenso en un incómodo play-off que se disputará en Galicia, con Riazor como una de las sedes. El Dépor acude herido a la capital vizcaína. No consigue una victoria a domicilio desde el 26 de enero (0-1 en Zamora) y, de hecho, su última salida fue la sonrojante derrota en Balaídos ante el Celta B (2-1), un partido que acabó con la invasión de campo de aficionados celestes, que no se contuvieron al ver cómo su filial ganaba al eterno rival. Todo lo que no sea sacar los tres puntos de Lezama será prácticamente decir adiós a conseguir el ascenso directo.

Dos históricos en sus filas

Borja Jiménez (37 años) es el entrenador que tiene el reto de devolver al Dépor al fútbol profesional, misión que ya consiguió con el Cartagena. Un breve periplo en el Asteris Trípoli griego también aparece en su todavía escaso currículum. En la plantilla se encuentran dos viejos rockeros de nuestro fútbol que superan los cien partidos en Primera. El incombustible Álex Bergantiños, con más de 300 encuentros con el Dépor, es el capitán y dueño del centro del campo blanquiazul. En la delantera aparece el nombre de Miku Fedor, ariete venezolano con 119 goles anotados en su carrera y ex de Valencia o Rayo, entre otros. En sus experimentadas botas están depositadas buena parte de las dosis de confianza de la hinchada gallega para empezar a recuperar el terreno perdido. San Mamés espera, algún día, al Dépor con los brazos abiertos.