Las notas del Bilbao Athletic

De menos a más, algunos de sus jugadores se han revalorizado y otros estancado en una temporada muy exigente en la Primera RFEF

JAVIER BELTRÁN

El filial conseguía la permanencia en la Primera RFEF una jornada antes de concluir la Liga regular, con cuatro jugadores del Basconia en el once inicial venciendo al Racing y sumando 32 puntos en una segunda vuelta de playoff de ascenso. «Cuando lo cogimos con 13, pensaba que no íbamos a llegar a los 45... Lo ves tan lejano que dices, puff...», rememoraba su técnico Patxi Salinas, que se quitaba una presión de encima que le había tenido preocupado y ocupado durante cinco meses intensos, repletos de finales cada siete días. Un equipo muy joven que ha debido madurar a pasos agigantados. No quedaba otro remedio para salvar los muebles. Un descenso hubiese resultado letal en el engranaje de la pirámide de Lezama. El viernes en San Sebastián de los Reyes concluía la competición en un partido ya intrascendente, sin presión alguna. Los cachorros estaban más pendientes de sellar una campaña agónica para sacar las conclusiones oportunas ya con más calma. El aprendizaje ha resultado colosal para volver a coger carrerilla.

Las notas del curso señalan a los jugadores que se han revalorizado, los que se han estancado, y los que, por falta de minutos, prácticamente no se les puede ni calificar. Por líneas, en la portería Julen Agirrezabala ha corroborado que es un excelente portero, con un futuro espectacular por delante. Sobrio y seguro bajo palos, ha fallado bastante poco. Ander Iru le ha suplido en las lesiones y las promociones del arquero donostiarra al primer equipo con suficiencia. En la zaga, Álvaro Núñez ha sido un seguro de vida en el lateral derecho, de menos a más, y sacrificado por necesidades del guion en los últimos partidos en el otro costado para suplir al lesionado Kortazar. Sale de la disciplina del Athletic por no querer revisar un acuerdo sellado hace apenas siete meses. La apuesta de Lezama es ahora Hugo Rincón para el carril del 2, que ha dejado destellos de su ingente potencial en los cuatro partidos que ha disputado en esta recta final del campeonato. Los centrales han ido variando, decantándose Salinas por el tándem Sillero-Paredes, cuando Lorente y Jaso habían sumado también muchos minutos en la primera vuelta sin desentonar. Especialmente destacado Paredes, el central con mayor predicamento del filial. Oier López sin evaluar por estar laminado por una larga lesión, mientras que Chasco empuja con fuerza en el carril izquierdo.

En la línea medular, Beñat Prados, sobre todo en el último cuarto de la Liga, ha corroborado ser un 6 de lujo, con calidad y fuelle para comandar al equipo. Generabarrena se ha asomado con fuerza desde el Basconia, aunque laminado por una lumbalgia, apunta maneras. Es un motor. Rementeria, repescado como cedido desde el Mirandés, ha funcionado en los minutos en los que Salinas le ha empleado. Abarca mucho campo y pisa área con facilidad. Diarra ha sido el pulmón, y mucho más residuales las aportaciones de Naveira y San Bartolomé. Jon Guruzeta ha servido de chico para todo, con buenos movimientos y calidad en cualquiera de los costados de la medular o por dentro. Kepa Uriarte apenas ha jugado y encima como parche en el lateral izquierdo.

En la zona de vanguardia se han destapado con fiereza Luis Bilbao (14 partidos, con tres goles) y Malcom Ares (6 goles en 16 partidos y varios Segundas deseando ya su cesión) en los extremos. Determinantes con sus goles y acciones individuales erosionando a los laterales rivales. Artola, al que no dejaron marchar cedido al Amorebieta o CD Mirandés la pasada pretemporada, ha cumplido como extremo, mediapunta o de falso 9, con 5 goles, 10 el pasado curso. Necesita imperiosamente esa cesión en la Liga SmartBank. Salinas ha restado minutos a los delanteros específicos como Urain (19 partidos y tres goles) y Aritz Pascual, voluntariosos y muy peleones arriba, aunque perdiendo protagonismo en la hora de la verdad en favor del polivalente futbolista getxotarra. Mikel Goti ha dejado destellos de su verticalidad, mientras que Cabo, un chico con enormes posibilidades, ha pasado al ostracismo cuando partía de titular formando tándem de extremos con Nico Serrano en el mes de septiembre. El navarro apenas ha aportado en el filial en la segunda vuelta (16 partidos en total y tres goles) por pertenecer a la dinámica de Marcelino García Toral, que tampoco lo utilizó salvo en contadas ocasiones. Más que cuestionable la gestión con el internacional Sub-19. Tascón no ha contado en las oraciones del técnico de San Adrián y encima se lesionaba de gravedad en un entrenamiento con el primer equipo.