El UD Sanse ensombrece el debut de Salinas con el Bilbao Athletic

Ya son doce jornadas sin ganar para el filial rojiblanco, que no pudo ni empatar. Psicológicamente le va a costar salir de los puestos de descenso

JAVIER BELTRÁN

El debut de Patxi Salinas al frente del Bilbao Athletic no consiguió el efecto esperado ante el UD San Sebastián de los Reyes (0-2). Una derrota dura. Le queda mucho trabajo por delante para el técnico de San Adrián para romper con una dinámica negativa que les hunde en el fondo de la tabla, sobre todo desde el plano psicológico. Ya son doce jornadas sin ganar, que pesa sobre una losa en los jóvenes cachorros. Sin Agirrezabala, sin Paredes, ambos alistados por Marcelino García Toral, pero sí con Nico Serrano, el Bilbao Athletic acababa hincando la rodilla de nuevo, por un testaerazo de Fer Ruiz y la sentencia de Arturo ya en el tramo final. Un once previsible, casi calcado al habitual de Imanol de la Sota, con Iru bajo palos, Lorente en el eje de la zaga y con Artola de falso 9, que fue incapaz de remontar el vuelo en la soleada matinal de Lezama. Esta Primera RFEF se atraganta.

Los balones de saque de Iru iban en largo buscando a los delanteros, consigna de un Patxi Salinas que vivía el envite con intensidad en la banda, de pie, y sin parar de dar indicaciones, con aspavientos, caminando de lado a lado del banquillo. Un Sanse con muchas bajas, con una racha irregular, y con lo puesto en el banquillo, con apenas cinco suplentes, pero que dejó patente que en esta categoría cualquiera te puede someter. El juego arrancaba embarullado, sin dueño. El filial intentaba romper líneas con Prados con la manija, pero de sopetón, el equipo madrileño se adelantada a los 12 minutos por medio de Fer Ruiz de un remate de cabeza muy lejano que se colaba pegado al palo de un asombrado Iru. Un tanto inesperado, cruel, producto de un centro lateral que no aparejaba peligro alguno en su único remate de la primera mitad. Un palo más en las ruedas.

El Bilbao Athletic se sobreponía con las cabalgadas de Núñez, muy insistente por su carril derecho, el más punzante del equipo rojiblanco. Percutía arriba con una marcha más, con remate de Diarra que salvaba Bañuz bajo palos en su primer aviso serio, un par de centros chuts de Artola y Serrano que no encontraban rematador y otra ocasión de Serrano tras una cabalgada. Argumentos que no desmontaban a un UD Sanse que contemporizaba, sin prisas, a favor de obra, despejando los centros de los cachorros, atrincherado atrás y sin asomarse al área de Iru. El Bilbao Athletic intentaba ser vertical, llegar con pocos toques arriba para recortar distancias. Serrano, Artola y Cabo intercambiaban sus posiciones arriba para desorientar a los centrales del Sanse, pero Bañuz atrapaba los balones que le colgaban. El peligro real escaseaba frente a la experiencia visitante.

0 Bilbao Athletic

Iru: Núñez, Lorente (Agirre, min.81), Jaso, Kortazar; Prados, San Bartolomé (Guruzeta, min. 72), Diarra(Goti, min.72); Serrano (Urain, min.81), Artola y Cabo (Tascón, min.58).

2 UD Sanse

Bañuz; Fer Ruiz, Mario Glez, Baro, Juanra, Borja Martínez (Javier, min.70); Molina (Borja Sánchez, min.46), Llorente, Raúl Hdez; Jime (Rodrigo, min.90) y Jauregi (Arturo, min.73).

  • Árbitro Pastoriza Iglesias, gallego, amonestó a Prados (min.50) y a los visitantes Juanra (min.18) y Molina (min.38).

  • Lezama 700 espectadores.

En el segundo acto, Serrano la tuvo por el perfil izquierdo y Fer Ruiz, de nuevo, de cabeza, pero esta vez Iru la atrapaba a una mano cerca de la escuadra en la segunda ocasión del Sanse. Iru salvaba el segundo tanto tras acción personal de Jime, un tormento basculando entre líneas por su habilidad, y en una jugada que el Sanse fue incapaz se meter el cuero a la red con todo a favor. Las aproximaciones del filial seguían con ramalazos de Cabo o Serrano, pero le peligro moría en la frontal del área. Patxi Salinas introducía a Tascón como recurso en ataque. No había tiempo que perder. El punta de Muxika, Eneko Jauregi, disparaba cruzado a los guantes de Iru.

El filial rojiblanco iba perdiendo la fe al no conseguir empatar, ya regulando sus llegadas al área madrileña. En esas que Nico Serrano casi anotaba de tiro cruzado, sólo, escorado, a centímetros del poste, en el minuto 68. Pudo ser clave, pero no había forma. Salían Goti y Guruzeta para oxigenar la medular en un tramo final en el que se necesitaba enmendar la plana. El filial acosaba a su rival, pero sin colmillo, más por insistencia que por desborde. La impotencia era patente en los cachorros, que no encontraban la senda del gol y se desmoralizaban. El que sí lo conseguía era Arturo, que acababa de salir al verde, para sentenciar, solo en el área pequeña tras acción de Fer Llorente, con un 2-0 ya irremediable. Un mazazo que pudo incrementar de nuevo Arturo, que abortaba Iru con pie a tierra. Entre Guruzeta y Agirre tampoco acertaban en la última jugada que cierra un año torcido para los rojiblancos.