Un Celta sin Aspas es una buena noticia

Aspas se retira lesionado en el Camp Nou./Agencias
Aspas se retira lesionado en el Camp Nou. / Agencias

Los gallegos estrenan año ante el Athletic después de haber cerrado 2018 con solo dos derrotas en su estadio de Balaídos

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Si hay una noticia a destacar en ese Celta que esta noche recibe al Athletic en Balaídos (GOL, 21.00, jornada 18) es que saltará al césped sin su jugador 'top', el internacional Iago Aspas, que acostumbra a dejar una muesca en la portería rojiblanca, pero que esta vez, aquejado de una rotura fibrilar, se perderá cuatro partidos en el arranque de 2019.

Digamos que esa es la buena noticia para los leones de Gaizka Garitano; pero hay otra mala escondida en las estadísticas de los gallegos, unos números que, sin ser una maravilla, no se pueden ignorar, y más cuando el Athletic está necesitado de victorias. A lo largo de 2018, computando la temporada anterior y la actual, los celtiñas sólo han perdido en casa dos encuentros de veintidós disputados: contra el Alavés y el Real Madrid, ambos en octubre y noviembre pasados.

De todos modos, tampoco se puede decir que el vetusto estadio de Vigo sea un fortín en sentido estricto. En el periodo antes mencionado, el Celta solo ha cosechado ocho triunfos y ha cedido nada menos que doce empates (San Mamés sabe de sobra lo que esto último significa). Por eso, y considerando el historial reciente del Athletic y los planes de contingencia que Garitano ha impuesto a su juego, el espectro de la igualada ronda por Balaídos.

Pero solo es una especulación ante un rival bastante irregular, que ha marcado bastantes goles y también los ha recibido, y que araña como visitante los puntos que se le escapan como anfitrión. Eliminado en Copa del Rey por la Real Sociedad, en esta Liga el Celta ha derrotado en Balaídos a dos adversarios duros de pelar, Atlético y Eibar, e igualmente ha despachado al Huesca, colista de la competición. Sin embargo, ha caído ante el Madrid y el Alavés, y ha dejado marchar con un punto a Espanyol, Valladolid, Getafe y Leganés.

Esas son las credenciales más urgentes de un Celta al que en su estadio le han metido diez de los 26 tantos que lleva encajados en el torneo de la regularidad. Es el cuarto equipo más flojo atrás, pero también es el tercero más eficiente en ataque (28 goles), 'ex aequo' con el Levante, y actualmente se mantiene en el puesto once de la tabla con los mismos puntos (21) que Valladolid, Eibar y Espanyol.

Sus propios problemas

Los gallegos, por tanto, van a saltar al césped con menos urgencias que el Athletic, que tiene cinco puntos menos y bordea el descenso, aunque eso no significa que ellos estén libres de problemas. El club vigués destituyó al técnico argentino Antonio Mohamed, el 'turco', unas semanas antes de que otro ex del Celta y compatriota, Eduardo Berizzo, cesara en Bilbao.

El actual inquilino del banquillo celeste, Miguel Cardoso, aterrizó en Vigo bajo el impacto que causó el 2-4 que el Real Madrid dejó el 11 de noviembre. Es un portugués graduado en Educación Física que se está labrando un currículo internacional, tras haber firmado una larga trayectoria como asistente de entrenadores. Primero en su país y más recientemente en el Dépor y el Shajtar Donetsk, en ambos casos a las órdenes de Domingos Paciencia y Paulo Fonseca, respectivamente. Su ascenso a la dirección técnica se produjo la pasada temporada, cuando llevó las riendas del Rui Ave, un club luso al que metió en la Europa League. El Nantes lo fichó para la presente campaña, pero no tuvo suerte y en octubre pasado fue destituido.

Tiene Cardoso fama de metódico y de no dejar nada al azar. Le gusta que sus jugadores tengan el balón, que salgan desde atrás y no la emprendan a pelotazos largos. Su esquema es un 4-2-3-1, sin marcar al hombre y dando prioridad al bloque. Desde que entrena al Celta ha ganado dos partidos de Liga, ha empatado otro y ha perdido dos, siendo apeado de Copa.

Cardoso tiene carácter y exige máxima dedicación. Para la vuelta de las vacaciones de Navidad se anunció en el Celta un control de peso a sus jugadores. Algunos han salido perdiendo bajo su dirección. Es el caso de Roncaglia, defensa argentino, y de Radoja, centrocampista defensivo serbio, que podrían irse en el mercado de invierno, el mismo donde los vigueses buscan refuerzos.

En la zaga, el técnico portugués juega con laterales de largo recorrido, rasgo acorde con el veterano Hugo Mallo y el recién llegado Juncà. De cara al duelo con el Athletic -y de forma genérica, de cara a la segunda vuelta liguera-, el Celta ha recuperado a Mathias Jensen, un centrocampista danés contratado esta temporada, pero lastrado por problemas físicos, que vuelve a estar disponible tras haber jugado un solo partido.

Otra novedad es el hispano alemán Dennis Eckert, al que Cardoso devolvió al equipo filial, pero que ha vuelto a entrenar con la primera plantilla debido a la lesión de Iago Aspas. El Athletic puede felicitarse de no tener delante al gran artillero celtiña, autor de 18 de los 40 goles que marcó su equipo en 2018.

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