La cesión de Vicente al Mirandés inicia la operación salida en el Athletic

Dani Garcia e Iñigo Vicente durante un entrenamiento del Athletic en Lezama./JORDI ALEMANY
Dani Garcia e Iñigo Vicente durante un entrenamiento del Athletic en Lezama. / JORDI ALEMANY

El club ha tardado más de un mes en cerrar su primer préstamo y reducir una plantilla sobredimensionada

JUANMA MALLO

«Me preocupa (que no salgan los cedidos) porque estoy entrenando con 30 jugadores cuando quedan dos semanas para el inicio de Liga y es complicado en el día a día». Gaizka Garitano escenificó el domingo, tras perder contra el Racing en El Sardinero, su inquietud por la ausencia de movimientos en el Athletic. La plantilla ya ha comenzado a adelgazar con la salida, ya oficial, de Iñigo Vicente al Mirandés. Después de un mes, Ibaigane se ha desprendido de su primera pieza en una plantilla que, de todos modos, seguirá siendo muy larga, con 32 fichas si se incluye al lesionado Gorka Guruzeta.

Y eso que desde que arrancó la pretemporada, hace más de un mes –e incluso antes–, el técnico de Derio tenía varios nombres anotados en el apartado de descartes, futbolistas que deseaba que buscaran un destino fuera de Lezama. Es cierto que en la presentación de la formación rojiblanca no se puso fecha para que se ejecutaran los préstamos.Sabía que iba a ser complicado. «No solo depende de nosotros. Algunos son un poco más reacios a salir. Muchas veces no depende solo de lo que quiere un entrenador. Pero con el tiempo tenemos que ir aligerando».

Sin embargo, el Athletic se ha plantado a menos de dos semanas de que se estrene la Liga contra el Barcelona con un equipaje similar al que descorchó el calentamiento del ejercicio. Y, por supuesto, el preparador no está cómodo con esta situación, que obligará en los próximos días a poner solución urgente a las salidas de Nolaskoain, Ganea, Hodei Oleaga, Villalibre...

Explicó Garitano que le resulta difícil organizar los entrenamientos con tantos futbolistas. De hecho, ha sido habitual en Lezama observar cómo varios de estos jugadores quedaban al margen en algunos ejercicios. Ha ocurrido con Ganea, Andoni López, Peru, Kodro y Villalibre. No es plato de buen gusto para un técnico tener que prescindir de profesionales durante una sesión, pero es a lo que está obligado ante la falta de movimientos por parte de la dirección deportiva.

Periodo de adaptación

En las próximas horas, por fin, se concretará una salida. Iñigo Vicente se marcha al Mirandés de Andoni Iraola. Y Peru Nolaskoain firmará con el Deportivo. Pero otros como Oleaga y Ganea no acaban de encontrar una oferta que les satisfaga, aunque el meta aparece en la agenda de un equipo puntero de Segunda B.

Mientras, Villalibre gusta desde hace meses al Racing, y Kodro, que se sepa, no dispone de mercado. Son opciones, pero ninguna se acaba concretando. El calendario corre y, más allá de que no se han producido fichajes –los refuerzos son Larrazabal, Sancet y Vivian, estos dos últimos bajarán al filial cuando Garitano no les requiera–, tan solo se ha concretado una cesión. En más de 30 días de trabajo, la dirección deportiva de Rafa Alkorta y Andoni Ayarza solo ha llegado a un acuerdo con una formación que quiere disponer de los futbolistas que Garitano considera que no entrarán en sus planes.

Y eso es un problema. No solo para el técnico, que se enfrenta en cada sesión al reto de acoplar un grupo numeroso, sino también para los propios jugadores. A falta de menos de dos semanas para el inicio de la competición, no se han ejercitado ni un día a las órdenes de su nuevo entrenador ni a sus compañeros, un importante hándicap a la hora de pelear por un puesto.