Imagen de archivo correspondiente a la asamblea extraordinaria de abril de 2022. / ignacio pérez

Asamblea del Athletic

Los compromisarios votarán con un dispositivo electrónico cada uno de los 11 puntos tras ser explicados

El club elimina las urnas y las papeletas y proporciona a los socios un código QR para entrar a la cita del día 26 en el Euskalduna

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

Los socios compromisarios votarán con un dispositivo electrónico cada uno de los 11 puntos que configuran la asamblea ordinaria del Athletic programada para el miércoles 26 de octubre. Ya se han acabado las papeletas y las urnas y, lo que es más relevante, la posibilidad de ejercer el derecho al sufragio sin siquiera atender las explicaciones de la junta directiva. El equipo de gobierno de Jon Uriarte ha comunicado a los representantes de la masa social rojiblanca en las reuniones previas al cónclave del Euskalduna que no será posible depositar la papeleta –en este caso apretar un botón– y marcharse, una inercia bastante extendida entre los asistentes. Mejor dicho, podrán hacerlo pero de forma escalonada. ¿Qué significa? Al ir votándose todos los apartados de manera independiente, el compromisario estará facultado de valorar un determinado número de epígrafes –cuentas, defensor del socio...– o quedarse hasta el final y emitir su juicio sobre cada uno de ellos. Es decir, emitirá su veredicto exclusivamente sobre aquellos temas que hayan sido explicados por el club.

La nueva junta directiva ha optado por modificar el desarrollo de la asamblea con el objetivo de hacerla más ágil y más participativa. Antes era bastante habitual ver algunos compromisarios acercarse, ejercer su derecho al voto y marcharse sin atender las explicaciones del presidente, del secretario y del contador. La decisión de equipar a los socios con un dispositivo electrónico permitirá agilizar una reunión que con 11 puntos se intuye muy larga. De hecho, los gestores del club estiman que las votaciones se cerrarán entre tres y cinco minutos. Así no habrá colas en las mesas que solían desplegarse en unos de los patios del Euskalduna ni se tardará en contar los votos. Todo se recogerá de forma automática y, además, Ibaigane garantiza el anonimato a la hora de pulsar el botón.

Llenar San Mamés

Otra de las novedades es que a cada uno de los compromisarios se le mandará un correo electrónico con un código QR que le permitirá acceder al recinto. El club quiere avanzar en su compromiso de digitalizar la institución y de ahí que introduzca todas estas fórmulas para dinamizar el desarrollo de la cita. El Athletic ha atendido a los representantes de la masa social rojiblanca en unas reuniones monográficas sobre la asamblea en las que también se habló de la grada de animación, de los jugadores y de la asistencia a San Mamés, entre otros asuntos. En cuanto a esto último, de acuerdo con Ibaigane, aproximadamente un «20%» de los socios no acude a su asiento de La Catedral. Por eso la junta insiste en la importancia de ceder el carnet o de facilitárselo directamente al club. Quiere a toda costa incrementar la afluencia del público y llenar el campo con regularidad. Esto incluye el anillo VIP, que los responsables de Ibaigane quieren dinamizar y comercializar con éxito.

En las citas con los socios estuvieron presentes, entre otros, el presidente Jon Uriarte, el secretario Jon Salinas, el tesorero Guillermo Ruiz-Longarte y el vocal Gorka Cubes. Los compromisarios les preguntaron por la salida de Iñigo Córdoba y la cantidad que tuvieron que abonarle al quedarle todavía un año de contrato. Como es lógico, las cifras no trascendieron pero se aseguró que el extremo «no cobró el cien por cien» del dinero que se le adeudaba. También se puso el nombre de Iñigo Martínez encima de la mesa. Desde el club se insistió en que intentarán que se quede porque los «mejores tienen que estar aquí», pero advirtieron que si el futbolista está decidido en irse será complicado retenerle. Aun así, se prometió poner «toda la carne en el asador» para retener al central, eso sí, sin poner en peligro la viabilidad de unas cuentas que requieran de una intervención inmediata para asegurar su futura viabilidad.