Los jugadores del Athletic firman autógrafos y se fotografían con los aficionados. /PANKRA NIETO

Los jugadores del Athletic firman autógrafos y se fotografían con los aficionados. / PANKRA NIETO

Athletic Jornada de firmas a la afición en Lezama

Los aficionados disfrutaron de un día diferente junto a sus ídolos, con fotos y autógrafos

CARLOS NIETO GARCÍA

La familia athleticzale ha vivido este viernes una de esas jornadas que quedan grabadas en la retina. En una decisión inédita, el club rojiblanco organizó una ronda de firmas y fotos tras el entrenamiento matinal a puerta abierta. ¿El resultado? Todo un baño de masas por parte de los jugadores de Ernesto Valverde junto a sus fieles seguidores. Una especie de 'meet and greet', al más puro estilo de un grupo de música, en el que los autógrafos y los 'selfies' se contaron por centenares.

Iñaki Williams se hace un 'selfie' con un seguidor. / PANKRA NIETO

Dieron las doce del mediodía, hora y media después de que los protagonistas empezasen a sudar bajo las órdenes del Txingurri, y se desató la locura. El medio millar de aficionados, en su mayoría niños, que poblaron las gradas del Campo 2 de Lezama salieron escopetados en dirección al Campo 4, escenario escogido para el encuentro entre futbolistas e hinchas. Allí, sin una grada de por medio, los más pequeños y algún que otro veterano pudieron fotografiar y pedir firmas en cualquier tipo de superficie a sus ídolos. Se vieron camisetas pobladas de garabatos que pasarán a formar parte del museo particular de cada casa, gorras y mochilas estampadas... Aquellos que chocaron la mano con sus héroes posiblemente sigan a estas horas sin lavársela.

Mikel Balenziaga firma la camiseta de una pequeña seguidora. / PANKRA NIETO

La ilusión propia de cada pretemporada, cuando los incondicionales sueñan con el 'este año sí que sí', se desbordó por completo ayer. Algunos, bastantes, lamentaron la ausencia de Unai Simón e Iñigo Martínez, que apuran sus vacaciones después de acudir a la llamada de la selección. Se les echó de menos, pero no importó. El sol radiante que por momentos se camuflaba bajo las nubes de Lezama imperó durante toda la mañana, con una temperatura agradable que superó los veinte grados. Una combinación perfecta.

Una demanda de los socios

Antaño quedan ya esas imágenes con la gente agolpada a la salida de los jugadores en sus coches, donde unos pocos se paraban mientras otros aceleraban haciendo rugir el potente motor de sus bólidos. Muchos esperan que esta iniciativa haya llegado para quedarse, para recuperar esa comunión pueblo-equipo que añoran los más puristas. De hecho, varios de los socios entrevistados por este periódico antes de las elecciones en la serie 'El Athletic que yo quiero' pedían al futuro mandatario rojiblanco que se recuperase ese espíritu. Dicho y hecho. Hoy se ha dado un gran paso. Fue un día inolvidable del que muchos fardarán toda la vida.