Crecer fuera de los muros de San Mamés

Felicidad. Jugadores del Athletic felicitan a Williams por uno de los goles anotados el domingo contra el Rayo Vallecano./fernando gómez
Felicidad. Jugadores del Athletic felicitan a Williams por uno de los goles anotados el domingo contra el Rayo Vallecano. / fernando gómez

El Athletic jugará 4 de los últimos 6 partidos a domicilio. «Hay que dar un plus fuera para llegar a Europa», advierte Garitano

Robert Basic
ROBERT BASIC

El Athletic ha pasado de estar conectado a la respiración asistida a disfrutar del aire fresco en las alturas. A falta de seis jornadas para la conclusión liguera, los rojiblancos marchan séptimos y con la firme intención de seguir peleando para acomodarse entre los mejores. En estos momentos incluso les valdría la actual clasificación para obtener el visado internacional, pero las tres previas dan respeto y obligarían a diseñar una pretemporada diferente, específica, que condicionaría el desarrollo del campeonato y comprometería la forma física de la plantilla. Los bilbaínos quieren dar un paso adelante y son conscientes de que deben mejorar sus prestaciones lejos de San Mamés. «Necesitamos dar un plus fuera para llegar a Europa», reconoció Gaizka Garitano tras el triunfo ante el Rayo.

Razón no le falta al hombre que resucitó al muerto y le hizo andar, primero, y correr y volar, después. El equipo es una roca en casa y su granero de puntos se llama San Mamés, donde se siente invencible. De los 35 puntos conseguidos con el deriotarra en el banquillo, los bilbaínos han sumado 24 (68,5%) en La Catedral. Su fortaleza como locales está fuera de toda duda y ahora queda subir las prestaciones fuera de los muros del templo rojiblanco, en el que la afición vive feliz y los jugadores se creen capaces de competir y ganar a cualquiera. Así pusieron en serios aprietos al Barcelona y si no doblegaron a la tropa de Ernesto Valverde fue por las magníficas intervenciones de Ter Stegen, quien salvó a los suyos de la derrota (0-0). También se impusieron al Atlético y lo desmontaron con juego y goles (2-0). La asignatura pendiente -no de aprobar, que eso está hecho, sino de ir a por nota- consiste en aumentar la productividad a domicilio para meterse entre los seis primeros.

Garitano sabe lo que dice cuando reclama un «plus» en los viajes. De las seis jornadas que quedan, el Athletic jugará cuatro fuera y solo dos en casa. Rendirá visita al Real Madrid, Leganés, Valladolid y Sevilla, donde clausurará la Liga, mientras que recibirá a Alavés y Celta. En San Mamés no se puede perdonar la vida a nadie, y habrá que cumplir también a domicilio si el equipo pretende culminar el milagro y acabar entre los mejores. En diciembre estaba en el descenso y cuatro meses después observa la vida desde la séptima posición y con la indisimulada ambición de pegar un bocado más a la clasificación, o dos. Para ello necesita evolucionar su rendimiento como visitante y aproximarlo al acreditado como local.

24 de los 35 puntos de la 'era Garitano' se han sumado en San Mamés, mientras que solo 11 se han conseguido a domicilio

11 puntos a domicilio

Con el de Derio, los rojiblancos han jugado ocho partidos de Liga a domicilio y han sacado 11 puntos. Este dato representa un 45,8% y contrasta significativamente con el 80% que acredita en los diez de San Mamés, una brecha que habrá que coser de aquí al final del curso. En casa, el Athletic solo se ha dejado seis puntos -empates frente a Valladolid, Barcelona y Espanyol- y como visitante 13 -más de la mitad-. El balance lejos de los muros de La Catedral es de tres victorias, dos empates y tres derrotas, que necesitará ser mejorado para amarrar el premio de Europa. De hecho, y en términos globales, solo hay seis conjuntos que lo hacen peor en las salidas que los hombres de Garitano. Como es lógico, esto se refleja también en el equilibrio de los goles marcados y encajados. Mientras en San Mamés han hecho 17 y recibido apenas seis, fuera han anotado siete y concedido ocho. Los números son contundentes y dibujan a la perfección las fortalezas y las debilidades de un bloque que, más allá de su fútbol, debe agrandar su figura lejos de casa.

Solo así conseguiría meterse en las competiciones europeas, con una subida de prestaciones en el suelo enemigo. El Athletic tendría que ganar más o menos cuatro de los seis partidos que quedan para aspirar a las sexta plaza, cuya media en la última década es de 59 puntos. Para acabar séptimo tal vez bastaría con tres triunfos, pero esta posición es un caramelo envenenado y de complicada digestión. El mejor ejemplo de ello es el Sevilla, que empezó a competir el pasado 26 de julio, superó las tres eliminatorias previas y hasta fue líder en la Liga en la jornada 13. Luego llegó el desplome, el cese de entrenador (Machín) y la activación de Joaquín Caparrós, quien trata de salvar los muebles peleando por la Champions. Los hombres de Garitano pican alto y ambicionan un verano tranquilo y continental, que se decidirá en San Mamés y en cuatro campos hostiles.

El Athletic crea la figura del defensor de la infancia

El Athletic ha decidido colocarse en la vanguardia de las estrategias encaminadas a la protección del menor y ser un club de referencia a la hora de generar espacios seguros en los que los jóvenes puedan desarrollar su talento y practicar el deporte con garantías. A partir de ahora, la entidad bilbaína contará con una figura diseñada específicamente para ello y que velará por el bienestar de los chavales que forman parte de la familia rojiblanca. Ibaigane emitió ayer un comunicado en el que informaba de que habrá un «responsable de protección a la infancia» integrado en el organigrama de la institución.

La persona elegida para asumir este cargo de nueva creación es Iñaki Alonso, licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, experto internacional en ayuda humanitaria y especialista en derechos de infancia, tareas que desempeñaba en marco de las estrategias elaboradas por UNICEF y Save the Children. Además, se trata de una persona vinculada al fútbol vizcaíno ya que ha sido coordinador del Pauldarrak femenino durante los últimos 16 años. Alonso se preocupará ahora de velar por la seguridad de los jóvenes que se forman en las categorías inferiores del Athletic y de los que se cobijan bajo el paraguas rojiblanco. «Con la figura del responsable de protección a la infancia -explica Ibaigane-, se sientan las bases para un trabajo sistemático que culminará con una política de protección integral e incluirá elementos de prevención y protocolos de actuación que tienen como único fin el bienestar de todos los niños y niñas de nuestra entidad».

Protección global

Ibaigane ha apuntado que esta figura es «innovadora» en el fútbol de élite y que ningún equipo de la Liga «y muy pocos a nivel internacional» cuentan con ella. La iniciativa no solo prevé dar cobertura a los jóvenes que se están formando en Lezama, sino que se extiende a todas las esferas del club en las que participan niños: Fundación, proyecto externo y también clubes convenidos.