Cuatro canteranos de Lezama y siete vascos en la SD Logroñés

Becerra, Caneda, Xiker, Cubero, Albisua, Ander El Haddadi y Jon Ander Pérez integran el equipo riojano que se mide al Bilbao Athletic este domingo en Las Gaunas

JAVIER BELTRÁN

Hasta siete jugadores vascos de los 24 que forman la plantilla de la SD Logroñés, el tercer portero, Sergio Becerra, los defensas César Fernández de las Heras Caneda, Xiker Ozerinjauregi y Sergio Cubero, el centrocampista Haritz Albisua, el extremo diestro Ander El Haddadi y el ariete Jon Ander Pérez, además del cántabro con pasado en el Barakaldo, Mario Soberón, integran el equipo riojano que se mide al Bilbao Athletic este domingo (12 h.) en Las Gaunas. Casi un tercio del plantel, con cuatro de ellos brotados de la cantera del Lezama (Becerra, Caneda, Xiker y Cubero), que patronea ahora el entrenador riojano Raúl Llona, ex míster del Alavés B. Por tanto, conocimiento directo de su rival en la Primera RFEF sobre el tapete en una cita muy importante para el conjunto de Imanol de la Sota, que precisamente venciera a la UD Logroñés justo antes de encadenar, en el último mes, dos derrotas (Celta B y Valladolid Promesas) y dos empates (Tudelano y Real Unión).

César Caneda es perfectamente conocido por su dilatada carrera, que sigue en la brecha como central titular. El vitoriano aporta poso y experiencia en la zaga de la SD Logroñés. A sus 43 años, su hoja de servicios indica que ha pasado por Bilbao Athletic, Athletic, Salamanca, Sevilla, Racing, Eibar, Cádiz, Alavés, Guijuelo, Mirandés, vuelta al Racing, y UD Logroñés. Xiker, natural de Zalla, cosecha del 97, central que respondía a una de las promesas de Lezama, ha militado tras salir del paraguas de Lezama en el Basconia y ser internacional Sub-17 y Sub-18, por Toledo, Peña Sport, Sanse, Cornellá, Betis B, Sabadell y CD Ebro antes de recalar en Logroño, donde es titular habitual en su esquema de Llona. El espigado Sergio Cubero (Mungia 5-9-99), lateral derecho o central, juega como cedido del Eibar, donde renovó; tras su periplo por las inferiores de Lezama hasta actual en su potente Juvenil de Honor, se enroló en el filial del club armero, CD Vitoria, y debutó con el primer equipo de Mendilibar antes de ser titular en este préstamo en la Primera RFEF en un nuevo paso en su interesante proyección.

Haritz Albizua, de Soraluze (1992), robustece el pivote de la SDL amparado en su larga trayectoria. Canterano del Eibar, se alistó en Elgoibar, Portu, Barakaldo, Lleida, Lorca, Unionistas, Balompédica Linense y SD Leioa. Arriba sigue marcando goles el bravo delantero vitoriano Jon Ander Pérez (16-1-90), que no da un balón por perdido a base de casta y velocidad. Formado en el Aurrera, perteneció al CD Vitoria, Beasain, SD Amorebieta y Racing de Santander. Ahora, muy cerca de casa, sigue en la brecha. Por último, Ander El Addadi Arrillaga (Donostia 16-6-97), extremo vertical y talentoso, producto de la cantera de Zubieta hasta su filial, fue cedido en el Calahorra, para ya actuar en propiedad el curso pasado como agente libre, y ahora batirse el cobre en Las Gaunas.

Además, la SD Logroñés, que confía sin complejos en el perfil del jugador vasco por proximidad geográfica y fiabilidad, captaba en verano al lateral derecho Deiby Ochoa (Medellín, 3-10-99), que el pasado curso disputó el playoff de ascenso a Segunda RFEF con el filial del Cartagena. Afincado desde su niñez en Arnedo, se moldeó en las categorías inferiores del Athletic y se insertó en el Basconia, segundo filial rojiblanco. De momento, se foguea con la Peña Balsamaiso, conjunto asociado a la SDL de la Regional riojana. Allí también se enfunda los guantes Sergio Becerra (Barakaldo, 8-8-2000), portero formado desde Alevines hasta Cadetes en las inferiores del Athletic, para transitar después por Santutxu, Danok Bat, Barakaldo, Somorrostro y Gernika. Con margen de mejora, el arquero barakaldés espera su turno para debutar en el primer equipo riojano, del que forma parte de su disciplina. Jero Lario, fichado del Almería, es el portero habitual de cabecera, con Luis Castillo, del Elche Ilicitano, en el banquillo.

La SD Logroñés, que ya dio mucha guerra el curso pasado al Bilbao Athletic y de hecho le descabalgó de la primera plaza a favor del Sanse, ocupa ahora mismo el sexto cajón en la tabla, con 16 puntos (cuatro partidos ganados, cuatro equis y sólo uno perdido), espoleado por el último empate a tres, meritorio, ante el líder Unionistas en Salamanca, que se cruza ante el filial, el 14 en la tabla, con 9 puntos, deseoso de remontar posiciones en una categoría sin tregua para relajos. Enfrente, mucho exfutbolista que les conoce al dedillo, que convierten al encuentro en una cita especial y estimuladora por lo que supone calibrarse con la que fue su factoría.