Dani García: «Garitano se ha amoldado más a lo que siempre ha sido el Athletic»

Dani García, durante la sesión fotográfica celebrada ayer en Bilbao./Jordi Alemany
Dani García, durante la sesión fotográfica celebrada ayer en Bilbao. / Jordi Alemany

«Tenemos un equipazo, no era normal lo que pasaba», dice el mediocentro, quien ve al vestuario con confianza

Robert Basic
ROBERT BASIC

Un despiste modificó el lugar y la fecha de la cita, que finalmente se celebró ayer por la tarde en Bilbao. Dani García llegó puntual después de finiquitar el trabajo matinal en Lezama. Tras posar para la sesión fotográfica en un día lluvioso, pide un menta poleo y habla de fútbol. Le encanta su profesión. Horas antes se había oficializado la contratación de Kenan Kodro, hijo de Meho, quien le entrenó en las categorías inferiores de la Real. A él y a Iñigo Martínez. «Todo lo que sea reforzar al equipo, bienvenido sea». Está encantado con la reacción del Athletic, pero pide ir con calma y conquistar los objetivos de uno en uno.

- Quién les ha visto y quién les ve.

- Sí. Todo esto ha cambiado de cómo estábamos en Navidades a cómo estamos ahora. La historia es otra.

- ¿La reacción solo tiene que ver con el entrenador o hay algo más?

- Todo tiene que ver. Un entrenador tiene unas ideas y otro, otras. Lo principal es que las victorias dan confianza. Llevarse alegrías da confianza y cada vez más me doy cuenta de que la cabeza para un futbolista es muy importante. Ahora estamos con gran confianza y eso se nota en el campo.

- ¿Es la palanca que lo mueve todo?

- Así es. La confianza, la felicidad, ir a un partido sabiendo que será difícil que te hagan gol... Cuando estás muy bien te plantas en los campos con diferentes sensaciones.

«Me hizo futbolista. Me dio confianza en un momento clave para mí y me ha hecho llegar donde estoy»

- Ahora dirán «estos no nos ganan».

- Eso es. Ahora decimos: 'Estos no nos marcan. Vamos a tener tres ocasiones seguro y alguna meteremos'. Estamos con confianza, a gusto.

- ¿Qué ha cambiado?

- Sobre todo el orden. Antes jugábamos con un orden diferente y ahora estamos un poco más replegados. En vez de marcar al hombre marcamos por donde está el balón, con muchas ayudas. Antes era difícil hacerlas porque si tu hombre se te iba lejos no podías ayudar al lateral.

- Se rompía el sistema.

- Eso es. En cada partido nos pillaban en dos o tres acciones. Si estábamos bien ofensivamente y con el balón era difícil que nos hicieran ocasiones, pero en los días en los que estábamos fallones y sin confianza nos pasaba lo que pasaba.

- Llegaron a encadenar 13 jornadas sin ganar y estar en el descenso. ¿Lo que sentían era miedo, nervios, inseguridad, impotencia...?

- Preocupación. Yo decía: 'Lo he vivido en el Eibar'. Estuve 15 jornadas o así sin ganar y estaba convencido de que sumaríamos los tres puntos en el siguiente, y no sumábamos. Esas cosas te van mermando psicológicamente. Tenemos un equipazo. No era normal lo que pasaba.

- ¿El miedo al descenso era real?

- Un club que no ha bajado nunca... Que nosotros marcáramos una cruz en su historia sí nos preocupaba.

- No se imaginaría así su primer año en el Athletic.

- No me lo imaginaba así, me lo imaginaba como lo estoy viviendo ahora. Sabía que el cambio podía salir bien o mal, pero ni siquiera en los momentos malos me arrepentía de nada. Estoy en un vestuario en el que merece la pena estar y aunque haya sufrido, porque hemos estado fastidiados, ahora estamos en un momento que lo recompensa todo.

- ¿Cuándo se da cuenta de que aquello no iba?

- Por ejemplo, el partido del Espanyol... o partidos en los que lo hacías bien y no ganabas. Había que cambiar algo. Con Eduardo (Berizzo) íbamos a muerte y yo he aprendido uchísimo con él. Y eso que sufrí por estar en el banquillo.

«Cada vez más me doy cuenta de que la cabeza para un futbolista es muy importante»

- Empezó jugando todo.

- ¡Todo! Me dio una confianza enorme, y luego pasé por el banquillo. Pero aunque estuviera en el banquillo aprendía cada día. Estar con Berizzo ha sido un gran aprendizaje para mí, pero algo había que hacer. No puedes cambiar a 25 jugadores, pero sí al entrenador.

- ¿Cómo fue el día en el que se despidió del vestuario?

- Duro. El cuerpo técnico y los jugadores teníamos mucha complicidad. Pasas más tiempo con el equipo que con la familia. Tienes unos sentimientos con esas personas y te duele que les falles, no solo a ellas, sino a las familias que vinieron de Argentina. El sentimiento de culpa era enorme y les pedimos perdón.

- ¿Por qué les va tan bien con Garitano?

- Gaizka se ha amoldado más a lo que veía que teníamos y a lo que siempre ha sido el Athletic. Estamos más cómodos de esta manera.

- Conoce a la perfección a Garitano, con quien coincidió tres años en el Eibar e incluso logró el ascenso. ¿Cómo es? ¿Qué quiere? ¿Lo que se ve ahora es su fútbol?

- Sí, es lo que ven. Gaizka es distante con los que no conoce. Es mi entrenador, pero tengo una amistad con él de muchos años. Me hizo futbolista. Me dio confianza en un momento clave para mí, con 22 años, y me ha hecho llegar donde estoy.

El dato

2022
es la fecha en la que acaba contrato. 70 millones de cláusula.

Asegurar la permanencia

- ¿Los objetivos han cambiado?

- No. Después de lo que hemos pasado en una Liga tan igualada...

- Loca.

- Está bonita. Ganas dos o tres partidos y la historia cambia. Mire cómo estábamos y cómo estamos ahora. Lo primero es la permanencia y luego, con tanta igualdad, nunca se sabe.

- Hay un momento, inmortalizado en una imagen, en el que se le veía comiéndose a Casemiro con la mirada. ¿Ese es Dani García?

- Sí, no lo sé... Luego no me gusta verme. Llego a casa y me arrepiento. Vivo tanto el partido que me sale del corazón. Si no fuera tan intenso no estaría donde estoy.

- Usted y Capa son intocables para Garitano. Puede acabarse el mundo pero los dos seguirían de pie.

- No creo que sea así. Tal y como está el equipo y cómo nos entrenamos todos entre quien entre lo va a hacer bien. Nadie se relaja.

- Viene Kenan Kodro.

- Sabemos que tenemos un mercado corto y todo lo que sea sumar es positivo.

- Han encendido San Mamés. ¿Son ustedes los que deben dar al interruptor?

- Sí, pero si bulle desde el principio apretaremos el botón más fácil. En estos dos últimos partidos (Sevilla y Betis), y también en el día del Madrid, notamos una diferencia brutal.

- ¿Dónde ve al Athletic en mayo?

- Donde lo veo ahora. Cuando vine veía las cosas de una manera y luego pasó lo que pasó. Tenemos que vivir el presente.

 

Fotos

Vídeos