La dependencia de los ingresos televisivos obliga al Athletic a aceptar jugar los lunes y los viernes

Williams dispara a puerta en el duelo de la pasada temporada contra el Barcelona; ahora este duelo es uno de los afectados por los horarios./EFE
Williams dispara a puerta en el duelo de la pasada temporada contra el Barcelona; ahora este duelo es uno de los afectados por los horarios. / EFE

Esta fuente de dinero supone el 62% del presupuesto de la entidad rojiblanca

Juanma Mallo
JUANMA MALLOBilbao

«Ningún equipo quiere jugar el lunes, pero es un sacrificio para nuestra mejoría». Las palabras de Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz, ejemplifican a la perfección la dicotomía a la que se enfrentan las formaciones de Primera y Segunda División en España. Por una parte, quieren desterrar el fútbol de los lunes –en menor medida de los viernes–, debido a que supone una tortura para sus aficionados, provoca que sus campos sufran unas paupérrimas entradas. Sin embargo, son las condiciones impuestas por los operadores televisivos en el contrato firmado con la Liga a cambio de una descomunal cantidad de dinero: tiene que haber encuentros fuera del fin de semana. Y claro, sin esos ingresos, las finanzas de las escuadras se irían al garate, sería imposible cuadrar los presupuestos. 16 de los 20 conjuntos de Primera División, todos los que no han entrado en la Liga de Campeones, viven gracias al maná de las televisiones: supone al menos el 60% del dinero que entra en su arcas. Y en el caso concreto del Athletic es el 62%, según los datos aportados por la patronal. En resumen, sin fútbol los lunes y los viernes, el negocio de los equipos se marcharía por el desagüe.

Aficionados y socios, o supervivencia. Esa es la encrucijada a la que se enfrentan los equipos de fútbol de Primera y Segunda. Por supuesto que quieren cuidar a sus hinchas, a su masa social, pero su existencia, en los tiempos actuales, se soporta en los ingresos que logran por el acuerdo con los operadores televisivos. No hay otra. Y ese pacto de venta global de derechos, al que se opuso la directiva de Josu Urrutia debido a que entendía que perjudicaba a Ibaigane al aumentar la partida destinada a los más modestos, solo se sostiene con encuentros los lunes y los viernes, por mucho que la Federación Española de Fútbol, con Luis Rubiales a la cabeza, quiera acabar con los duelos fuera del fin de semana. De hecho, la jueza única de Competición tumbó hace una semana los horarios colocados por la Liga para las tres primeras jornadas; entre ellos el estreno del ejercicio, el Athletic contra el Barcelona, previsto por la patronal para el día 16, y pasado por la entidad federativa al sábado 17.

Los clubes no soportan este injerencia. La denunciaron en bloque, con la única excepción del Real Madrid, el pasado miércoles. ¿El argumento utilizado? El dinero que les llega, que les permite competir en igualdad de condiciones con otros conjuntos de Europa, y eso que el colista de la Premier cobra más que 17 equipos de Primera División, solo le superan el Atlético, el Madrid y el Barcelona, según datos de la Liga y la Premier. Lo dejó claro Miguel Ángel Gil Marín: «Sentimos una profunda preocupación por la invasión de competencias en base a las cuales hemos firmado los contratos televisiones –se refiere a que el establecimiento de los horarios es responsabilidad de la Liga y no de la Federación, según el convenio firmado entre ambas que ahora está en suspenso–. Ponerles en entredicho puede hacer que los operadores televisivos dejen de pagar una parte de esos contratos», expuso el director general del Atlético. Y eso provocaría la ruina, la quiebra.

El Athletic recibe el 62% de la televisión, pero es que hay que equipos que solo comen de este factor. El Eibar recibe el 95% de esta faceta, el Leganés, el 90%, y el Levante, el 90%. De hecho, fue el presidente de la entidad valenciana el primero que dio la voz de alarma y se postuló para jugar los lunes y los viernes. Como todas las formaciones. Porque necesitan las televisiones, necesitan que sus encuentros se celebren fuera del fin de semana. Es cierto, eso choca contra los intereses de sus aficionados, pero es que sin ese dinero, quizá muchos equipos no estarían en donde están.

Por debajo de todo ellos, subyace la guerra entre la Liga de Javier Tebas y la Federación de Luis Rubiales. Conflicto por el poder, por ser el que más manda en Primera y Segunda División. Y, a priori, una solución cautelar se producirá el próximo miércoles 7 de agosto. Ese día, está previsto que el Juzgado de lo Mercantil decida quién tiene razón; esto es, si habrá fútbol los lunes y los viernes como quieren los clubes en las tres primeras jornadas de la Liga, o solo el fin de semana, como desea Rubiales.