Athletic

Yuri Berchiche: «Hace mucho que no disfruto jugando»

El rojiblanco se abre en Lezama y confiesa que lo ha pasado mal con la acumulación de lesiones de los últimos tiempos: «No ha sido fácil para mí»

JUANMA MALLO

Yuri Berchiche se ha abierto de par en par este miércoles en Lezama. Golpeado por las lesiones en los últimos tiempos, operación de pubis incluida en el verano de 2021, el lateral izquierdo del Athletic ha protagonizado un ejercicio de sinceridad. Con un tono pausado, se ha confesado. «Hace mucho que no disfruto jugando», lanzó el futbolista guipuzcoano, un jugador que la pasada campaña tan solo pudo disputar catorce encuentros de la Liga y ésta se ha perdido siete. El fútbol ya no le despierta tantas sonrisas como antes, las dolencias físicas le han arrebatado una ilusión que, poco a poco, recupera. Pero ha sido duro. Mucho. Hasta el punto de que... «Hay un momento en el que sí me costaba venir a Lezama. Me costó más que nunca después de la pandemia. Me costaba mucho venir. Incluso jugar en San Mamés. No ha sido fácil para mí».

El bravo lateral de Zarautz pone punto de inicio a ese calvario. Después de aquella maravillosa diana en Granada que metió al Athletic en la final de la Copa, un lejano 6 de marzo de 2020, el mundo se paró. El fútbol también. Terminó esta temporada tocado, con molestias en el pubis. En octubre, ya el siguiente curso, dio positivo en coronavirus. Le provocó secuelas. Se mareaba en el campo, muchas veces incluso se tenía que sentar en el césped porque no podía seguir. Y la pubalgia, mientras tanto, seguía atormentando. Hasta que en el verano de 2021 se operó. No volvió hasta enero, hasta que el equipo disputó la Supercopa de Arabia Saudí. Y es que a la recuperación de la intervención se unión una talalgia en el pie izquierdo. Mucho tiempo parado. Demasiado. Desde abril...

Este verano, sin embargo, vuelve con las pilas cargadas. Sí, tuvo un problema físico en la pretemporada, que no le impidió comenzar la Liga como titular. Y, de repente... El mismo dolor en el talón, pero en el otro pie. Otro bofetón. «Ha sido un varapalo para mí porque no me lo esperaba para nada. Es una lesión -explicó- un poco rara. Los médicos me dijeron que no habían visto cosa parecida cuando tuve la primera y luego me apareció en el otro lado. Cada vez que corría era un dolor muy agudo. Me aparecía de un día para otro. Eso es lo que no entendían los médicos: de estar bien un día a estar cojo el siguiente», lamentó este miércoles Yuri.

Una detrás de otra. Demasiado para un futbolista, complicado de asimilar para un profesional que, según recordó, en su carrera deportiva no había casi pasado por la enfermería. Había momentos en los que más que el cuerpo, le dolía la mente. «Ya son cosas más personales. Me ha venido todo de golpe. No ha sido fácil para mí». Ahora ya juega. Es uno más del equipo. Reapareció en Getafe, desde el banquillo. Estuvo en la derrota del Camp Nou y sufrió lo indecible con Dembélé y frente al Villarreal, como al resto del grupo de Ernesto Valverde -un técnico que le ha dado «confianza»-, se le notó mucho mejor. Aunque todavía no está al 100%. Es, por otro lado, imposible. «Me faltan minutos de partidos. No es lo mismo jugar que entrenar. Las molestias del talón van desapareciendo. Los cinco o diez minutos hasta que encuentro mejor y la zona va calentando me molesta un poco. Es un dolor llevadero, con el que puedo convivir».

Igual que ya puede convivir con sus compañeros de vestuario. Han sido muchos meses en solitario, con entrenamientos con el único objetivo de recuperarse. Muchas semanas sin pisar el campo en un partido, con un bajón anímico importante por la reproducción del dolor en el talón en agosto, aunque en el otro pie. «Estaba jodido. No me esperaba esta lesión. Parecía que todo volvía a la normalidad... Son momentos que lo pasas mal. Gracias al apoyo de la familia ha sido un poco más fácil. Espero poder disfrutar ahora que no hay otra lesión», cruzó los dedos.

Para que su sonrisa ilumine el césped. Una vez recuperado, en la dinámica del grupo, la sensación es distinta. «No quiere decir que no lo haga del todo (disfrutar del fútbol). Me sigue gustando. Son momentos de la vida. Quiero estar el máximo tiempo posible. Y volver a tener esa ilusión y volver a disfrutar del fútbol que es lo que más me gusta hacer», culminó. Y ayudar al Athletic, «en una temporada muy ilusionante».