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No es una distracción, es la Copa

Comunión. Jugadores y San Mamés celebran el gol al Madrid. /Afp
Comunión. Jugadores y San Mamés celebran el gol al Madrid. / Afp

El Athletic abre octavos contra el Sevilla y un maratón de tres duelos en seis días ante los andaluces

ROBERT BASIC

Tal vez usted tenga razón. Sí, usted, que hoy se encuentra con la Copa y no consigue olvidarse de la Liga. Le ilusiona lo primero y le preocupa lo segundo, donde ha empezado a salir el sol y ahora teme que quede eclipsado por un torneo que se le antoja un tanto inoportuno. Lo ve tan poco conveniente como la cuesta de enero, que se empina con un calendario repleto de compromisos duros y exigentes. Pero no es una distracción, una molestia, es la Copa, algo sagrado en Bilbao y que el Athletic, por muy apurado o agobiado que esté -y lo está-, siempre debe pelear con máxima entrega y convicción. ¿Que llega en un mal momento? Quizás, pero es lo que hay y los rojiblancos buscarán este jueves un buen resultado ante un magnífico Sevilla que le permita ir al Sánchez Pizjuán con opciones de superar la eliminatoria. Gaizka Garitano retocará el once y dará entrada a hombres menos habituales, consciente de que el domingo se enfrentará al mismo rival en la Liga, que es lo que da de comer al equipo. Pero el bloque confeccionado será competitivo y tratará de desprecintar con éxito un pequeño maratón de tres partidos en apenas seis días ante el conjunto andaluz.

 

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