Djené, el brillo de una antiestrella

Djené frena la cabalgada del atlético Vitolo en el partido del Wanda, que el Getafe perdió por 1-0./AFP
Djené frena la cabalgada del atlético Vitolo en el partido del Wanda, que el Getafe perdió por 1-0. / AFP

El togolés es una persona humilde y comprometida con su familia y su comunidad, a la que envía dinero y participa en obras sociales

Robert Basic
ROBERT BASIC

Djené Dakoman Ortega tiene 27 años y juega de central en el Getafe. Vino al mundo en Dapaong, Togo, un Estado que ocupa el puesto 165 de 189 países en el Índice de Desarrollo Humano, según el último informe de la ONU, y en el que siete de cada diez personas sobreviven con dos dólares al día -menos de dos euros-. Comenzó a dar patadas al balón en las calles de su ciudad, luego se trasladó a Benin, Camerún y finalmente a España, cuando el Alcorcón apostó por él. No sabía ni una palabra de español y lo único que le preocupaba era mandar dinero a su familia y a su comunidad, dos pilares fundamentales en su vida. Si el boxeador James J. Braddock peleaba por «leche», como se recogió en la entrañable 'Cinderrela Man', Djené juega para que a su gente no le falte de nada. «Gran parte de lo que consigo con mi trabajo se lo envío a ellos», dijo en una entrevista con 'El País'. Está contento en el Getafe, donde le definen como un «tipo humilde y feliz».

Djené se lo debe todo, o casi todo, a José Bordalás. El alicantino le tuvo en el Alcorcón y cuando consiguió ascender con el conjunto azulón enseguida pidió el fichaje del togolés, quien por aquel entonces estaba en el Saint-Truiden belga. Le recuperó y le hizo titular, etiqueta que sigue pegada en su taquilla. «Me ha dado la oportunidad de venir al Getafe y de jugar. Es como un padre para mí», reconoce el africano, encantado con cómo le van las cosas de un tiempo a esta parte. En Alcorcón vivía solo, en un pequeño apartamento que le cedió uno de los patrocinadores del club, y ahora disfruta de las comodidades de la élite y de su mujer y su hijo, que finalmente pudo traer a España en 2018 tras resolver unos problemas burocráticos.

Djené ha repetido en más de una ocasión que la gran parte de su ficha como futbolista la destina a su familia y a la gente de su comunidad. En cuanto dispone de unos días libres se coge un avión y se va a Togo para participar en varias obras sociales. Tiene tres hermanos y dos de ellos, al menos hasta el año pasado, vivían en Estados Unidos, mientras que el otro sigue en Togo. Él cobra y ayuda. «Es un país complicado», se resigna. Según los datos del FMI, la renta per cápita en 2018 ha sido de 668 dólares. En España es de más de 28.000. Los que le conocen dicen que es una antiestrella, un tipo humilde y trabajador que cumple con su trabajo en la constelación de la Liga y luego se marcha a casa con los suyos. Es hogareño y le gusta la tranquilidad.

«11 para defender y atacar»

El central que hoy se medirá a Williams y compañía lleva cuatro años en el país y ha interiorizado a la perfección el 'modelo Bordalás'. «Para ganar hay que mantener la portería a cero. La palabra del míster es: '11 para defender y 11 para atacar'». Empezó como centrocampista y luego pasó al lateral, pero su puesto es el del central y es donde más cómodo de encuentra. Es veloz, anticipa bien y pese a su corta estatura (1,78) va de maravilla por arriba. «El fútbol es un juego y los juegos son para divertirse», dice, encantado con el estilo del Getafe.