Elecciones Athletic

Barkala: «Los socios han sido contundentes, toca dar un paso a un lado»

Asume la victoria «clara» de Uriarte y cierra filas con la nueva directiva. «Si les va bien, le irá bien al Athletic y a todos nosotros»

Igor Barcia
IGOR BARCIA

La ilusión de Ricardo Barkala y su equipo se fue apagando con el transcurso de las horas. Compareció en San Mamés con la mayor de las sonrisas casi a la vez que se abrían las puertas, a mediodía puso en cuestión las encuestas que le relegaban al último lugar de la carrera electoral y llamó a los socios más rezagados a depositar su voto por la tarde. «Somos un club especial por esto, porque decidimos todos», lanzó. Pero el anhelado revulsivo no llegó. Antes de que el recuento hubiera culminado entregó la cuchara.

Barkala no perdió la compostura durante toda la campaña, y tampoco lo hizo en la hora de la derrota. Cuando se hizo oficial la victoria de Jon Uriarte volvió a hacer gala de la templanza que ha marcado su trayectoria como candidato a la presidencia del Athletic y reconoció la «clara» victoria de su oponente. «Los socios han sido contundentes, toca dar un paso a un lado», dijo durante una escueta comparecencia en San Mamés. «Tiene la mayoría para llevar al equipo donde queremos que esté».

Antes de la entronación oficial, Barkala visitó el bar en el que aguardaba el recuento la plancha de Uriarte y deseó el mejor de los destinos para los gestores que se ponen al frente del club de sus amores. «Si les va bien, le irá bien al Athletic y a todos nosotros», aseguró. No hubo drama en sus palabras. A partir de ya volverá a ser un socio anónimo, ese que acude cada domingo al campo con su nieta.

Aunque fue el último de los candidatos en acercarse a las urnas, a Barkala se le pudo ver por las inmediaciones de San Mamés desde primera hora de la mañana. Inicialmente, de 'sport'. Luego, de traje. Se mostró «optimista» ante los medios, repartió saludos a diestro y siniestro y tuvo tiempo de charlar y dejarse fotografiar con Arechabaleta antes de coger la papeleta. Aunque, sobre todo, tuvo que emplearse a fondo para dar explicaciones por la carpa que su candidatura montó junto al estadio. Intentó quitar hierro al asunto, pero fue una de las polémicas del día.

Defendió que la txosna tenía fines solidarios y que cualquiera de sus rivales «podría haber hecho lo mismo», pero la suspicacia ya estaba servida. Pese a rechazar las etiquetas, Barkala se ha manejado en la campaña sin conseguir sacudirse el sambenito de que era el candidato continuista. Sin ir más lejos, porque era el único que incluía en su plancha a colaboradores que ya habían formado parte anteriormente de las directivas de Josu Urrutia y Aitor Elizegi.

Los únicos fichajes

El presidente de la Autoridad Portuaria, cargo en el que, salvo sorpresa, va a mantenerse, no puede estar contento con el desarrollo de los acontecimientos porque fue el segundo aspirante que más avales presentó y el recuento definitivo le hizo retroceder ayer a la última posición. El 'tirón' que Bielsa le otorgó a Arechabaleta, y compartir a Valverde con Uriarte pueden haber pesado en contra de su candidatura. Quizá también que su primera apuesta para el banquillo, reclutar a Pochettino, resultó fallida.

Barkala fue el primero en lanzarse a la arena electoral y deja sobre la mesa su acuerdo con Jon Moncayola. Su plancha agitó el jueves las horas finales de la campaña anunciando que, si salía vencedora, pagaría la cláusula de rescisión del jugador del Osasuna, y que negociaría con el Real Madrid el traspaso de Nahikari García. Son los dos únicos fichajes de los que se ha hablado en la carrera hacia Ibaigane. El candidato defendió ayer la apuesta de pagar 22 millones por Moncayola frente a las críticas del nuevo presidente y las dudas de Arechabaleta. «No somos ni imprudentes ni irresponsables (por haber hecho públicos sus planes)», defendió Barkala. «Si lo hemos dicho es con conocimiento de causa, vamos a intentar que los mejores jugadores que entran en nuestra filosofía estén aquí».