9.30. un café para arrancar. Ricardo Barkala toma un café junto a su sede para afrontar una larga jornada. / pankra nieto

Elecciones a la presidencia del Athletic

Un día con Ricardo Barkala: «Son días intensos y hay que mantenerse fresco»

Barkala, que arranca su jornada a las nueve y la finaliza a las 23.30 horas, se apoya en sus rutinas para hacer frente a la campaña

Igor Barcia
IGOR BARCIA

El despertador del candidato Ricardo Barkala suena muy pronto todos los días, sea campaña o no. «Para las 5,45 ya estoy levantado y normalmente a las siete voy al gimnasio, aunque en campaña estoy fallando algunos días por el cansancio. Y ya después voy a trabajar», explica mientras toma un café con leche en 'Mio Basque Urban Food', el local junto a su sede en García Rivero y que justo ha levantado la persiana. «Eres el primer cliente del día», saluda la camarera a un aspirante a la presidencia del Athletic con una agenda de lo más cargada. Es jueves, son las 9,30 horas y Barkala afronta una jornada que concluirá a las 23,30 con una entrevista de radio. «Hoy viene un día un poco intenso. Hay que levantarse con mentalidad fuerte y ser consciente de que va a ser así y procurar no excederte y controlarte, sobre todo en la comida, para mantenerte fresco de cara a los actos de la tarde».

Su tarea como candidato arranca con una entrevista a 'Gara' a las diez de la mañana en su sede. Toca hablar del Athletic y Ricardo dialoga sobre las líneas maestras de su programa electoral. «Estoy acostumbrado por mi trabajo a rutinas que requieren entrevistas y por tanto no me tensiona hablar con los medios. Lo que sí estoy notando es que la campaña es más exigente en la relación con los medios que cuando estaba en la política. El Athletic es otra cosa, otra forma de sentir por la ciudadanía, la gente te para por la calle y te dice cosas».

13.00. reunión con su plancha. Un momento para departir con sus compañeros de plancha. / p. nieto

Su plan del día introduce una novedad a mediodía. Toca ir a Ibaigane para una foto electoral y el programa se aprieta. Bajo un sol de justicia, el presidente de la Autoridad Portuaria atiende a las órdenes de los fotógrafos antes de regresar a la carrera a su sede, ya que ha retrasado una reunión con algunos de los miembros de su junta antes de ir a comer. «Normalmente desayuno bien y estoy acostumbrado a comer casi siempre fuera de casa, algunas veces bien y otras de mala manera, así que la campaña no altera mi rutina. Y siempre intento cenar en casa de forma ligera, un pure de verduras. Sí que he notado en la campaña que he perdido peso», admite.

Para mantener la intensidad de la campaña, Barkala tiene sus rutinas que intenta mantener pese al ritmo de estos días. «Ejercicio físico, salud, familia... Estos son unos días y no pasa nada por romper o aparcar la rutina de forma puntual, pero cuando pase la campaña tengo que recuperarlas porque me aporta muchísimo».

«Me encanta escaparme al Pagasarri. Es un placer madrugar y subir hasta el refugio», admite el candidato

Escapada al Pagasarri

Por la tarde, Ricardo Barkala afronta un acto importante. La presentación en sociedad de su plancha, ante su gente. «Entre amigos», como explica a las siete de la tarde en los diques del Itsas Museoa. Los termómetros marcan 37 grados pero el candidato se muestra fresco. Su discurso es contundente en un escenario ideal, con la gabarra detrás y San Mamés al fondo. Barkala departe con los asistentes y se toma un respiro antes de acudir al debate de EL CORREO junto a Iñaki Arechabaleta. Y, después, todavía le queda una entrevista antes de llegar a su casa y tomarse un respiro.

19.00. Presentación en sociedad. El candidato, en el acto de presentación de su plancha. / a. górriz

Porque la campaña no para y al día siguiente le espera la presentación de Ramón Planes, su director deportivo. «Espero que esta gente -su equipo de prensa- sea comprensiva y piadosa y el viernes me dejen salir a la noche con la cuadrilla a cenar. Y el sábado y domingo por la mañana, a las 7.30, iré al Pagasarri. Salgo de casa y en nada estoy arriba, y en el refugio como un par de huevos con bacon. Eso es categoría», reconoce Barkala cuando habla de los pequeños placeres de la vida. «Para mí es importante salir a pasear, a veces estar solo me viene bien. Piensas, te expandes... También hablar con la gente... Cuando ya consiga echar alguna partida al mus eso será la bomba».