Duras acusaciones entre los candidatos en la jornada electoral

Duras acusaciones entre los candidatos en la jornada electoral

Con una participación de récord, los tres aspirantes escenifican sus diferencias con aspereza

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

El primer socio que va a votar da sus datos, 83 años y 56 como socio del Athletic, pero prefiere ocultar su nombre. Aún no son las nueve de la mañana, la hora en la que van a abrirse las puertas de San Mámés para recibir los votos que pondrán nombre el nuevo presidente. El primero en votar, ayudado por unos bastones, entra al fin. No desvela quién es su candidato, pero tuerce un poco el rostro cuando le preguntan por el tono de estos comicios. «Han sido como la elecciones americanas», resume. Y camina hacia las urnas repartidas por el interior de La Catedral. En esa cola, cerca y entre los primeros, está también el exdirectivo rojiblanco Juan Elejalde. «Todo ha sido muy embarrado, como si aquí valiera todo. Pero, bueno, los tres aspirantes han demostrado que tienen gran capacidad», dice ante los micrófonos. Elección a presidente del Athletic al estilo americano. ¿Desvela eso cierta fractura social? Lo cierto es que hay un duro cruce de declaraciones entre los aspirantes.

El hormiguero de aficionados crece en la explanada de San Mamés. Iñaki Arechabaleta es el primero de los candidatos en llegar. Le gusta el día, el sol que anima a votar, pero algo le disgusta: junto a la cola donde esperan los aficionados han levantado una txosna con toda la propaganda de Ricardo Barkala, otro de los aspirantes a la presidencia. Dicen en su plancha que es en favor de una asociación que ayuda a niños de Chernóbil. En sus mesas, donde se ve a varios rostros conocidos del PNV, se reparten balones y papeletas con el nombre de Barkala. «No sé si esto es muy ético», protesta Arechabaleta, que se pregunta por quién ha dado permiso (municipal) para levantar allí una estructura así.

Richi, un socio rojiblanco, expresa su desagrado así: «Sólo ha faltado que tengamos que pasar por mitad de la carpa para votar». Junto a la hilera de aficionados que esperan turno en la explanada, varios miembros de las tres candidaturas reparten papeletas. «Barkala», «Uriarte», «Arechabaleta»... «Bielsa», se le escapa a uno. El técnico argentino es el elegido por Arechabaleta, frente a Valverde, la apuesta de los otros dos. La participación ha sido de récord. Más de 22.600 socios han votado, el 56,36%, superando la cifra de 21.009 registrada en los comicios de 2011.

Entre los que votan hay rostros conocidos como José Mari Amorrortu, ex director de Lezama, y políticos como Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso; Itxaso Atutxa, presidenta del Bizkai Buru Batzar; Unai Rementeria, diputado general de Bizkaia, y Carlos Iturgaiz, presidente del PP vasco. También aparece Aitor Elizegi, presidente saliente del club rojiblanco. «Quiero agradecer y aplaudir el esfuerzo y el desgaste de los tres candidatos. Va a ser un día de fiesta para el Athletic», desea,como si quisiera rebajar la tensión en el ambiente.

«¿Quién va ganando?»

En la puerta de salida de San Mamés, los encuestadores paran a los aficionados para conocer su voto. Muchos no lo dicen. Otros recurren a la voz baja. Eso sí, casi todos le devuelven la pregunta al encuestador: «¿Cómo va? ¿Quién va ganando?». Por las radios locales ya se dice que Uriarte ha tomado ventaja con Arechabaleta pegado a rueda y Barkala descolgado. El escrutinio nocturno dirá si aciertan. Uriarte sorprende al decir que ha metido «ropa en la maleta» para la proclamación. Los tres se ven ganadores y se lanzan dardos. El partido es intenso. Derbi. Con alguna que otra patada.

Arechabaleta dice incluso que ahora le negaría el saludo a Uriarte después de escuchar la víspera las declaraciones en las que su rival le descalificaba por trabajar en el grupo Vocento, «que tiene periódicos como el Diario Vasco y el ABC que 'tan bien' han tratado históricamente al Athletic». Uriarte llegó a decir que los socios van a elegir entre «huevos con txistorra (Barkala), tortilla española (Arechabaleta) y chuletón (él)». Barro en la mesa.

A los tres les puede la incertidumbre. Los socios deciden. «He venido a votar vestida de rojo», enseña Nekane mientras toma un café frente a la Catedral. A su lado, otra socia confiesa que ha salido de casa «sin tener el voto claro». En cambio, Iker supo quién era su 'presidente' desde el inicio del proceso electoral. «Por su seriedad. Aunque me da que el mío no va a salir», teme. Ramón y sus hermanos siempre ha ido de la mano a las elecciontes rojiblancas, pero en esta ocasión hay cisma familiar. La campaña, mediatizada por el impacto de Bielsa y por la comunión de dos candidatos antagónicos (Barkala y Uriarte) en la figura de Valverde, ha sido áspera en ocasiones y entretenida siempre. Con candidatos que le atizan a sus rivales mientras salpica el barro en la camiseta rojiblanca. Al estilo americano, como ha definido con tino el primer votante.