Jorge Valverde posa en el Parque de Doña Casilda con la elástica rojiblanca. / PANKRA NIETO

EL ATHLETIC QUE YO QUIERO

«Me gustaría que hubiese una mayor cercanía de los jugadores»

Cree que la factoría rojiblanca «funciona» y que debería tener una «mayor continuidad para seguir un rumbo y la misma metodología»

CARLOS NIETO GARCÍA

Jorge Valverde ha recibido este año el pin que acredita sus bodas de plata con el otro amor de su vida, el que tiene rayas blancas y rojas. Su pasión es incondicional, ha ido a todas las finales del equipo desde Valencia 2009 y, fruto de las decepciones sufridas en muchos de los partidos por el título que ha disputado el Athletic, reconoce que «en los últimos años la afición se ha desilusionado por los fracasos deportivos, por eso al próximo presidente le pido ilusión, que haga las cosas con cabeza y mejore el equipo».

«Me gustaría que hubiese una mayor cercanía de los jugadores, sobre todo hacia los más pequeños. Si yo fuera el presidente incluiría en sus contratos cláusulas que reflejen que tienen que ir a colegios, actividades socioculturales... Así se fomenta el 'espíritu Athletic' y los niños les verían como personas normales», reclama Valverde en su lista de deseos. «Da la sensación de que cada vez están más endiosados, que viven a otro nivel. Lo que se transmite es lejanía».

No todo son deberes. Hay asuntos por los que este aficionado bilbaíno saca pecho. «Lezama funciona, se están haciendo bien las cosas, aunque a todos nos gustaría que saliesen más jugadores», elogia. Pero critica que esté sometida constantemente a cambios. «Me recuerda a cuando hay un nuevo gobierno y el tema educativo, que cada cuatro años se cambia. En Lezama pasa lo mismo: diferentes directivos, entrenadores... Deberían estar los mejores y dar una continuidad para seguir una misma metodología y directrices. En definitiva, un rumbo», explica. Solo así, potenciando la factoría de talento rojiblanca, «seguiremos jugando con los once aldeanos y con posibilidades de ir a Europa. Otros equipos con un mercado más amplio quedan por debajo e incluso bajan de categoría. Eso tiene mérito y a veces no nos damos cuenta, no somos conscientes».

«La ventaja es que podemos opinar»

Sobre la posibilidad de que San Mamés lleve un apellido comercial, «la primera impresión es de rechazo, pero recuerdo el mismo debate con la camiseta. Al final se le puso publicidad y nadie ha dicho nada, por lo que no me parecería una locura. Si eso ayuda a que el club tenga más ingresos y sea más competitivo no habría problema. Porque luego nos tocan el bolsillo y te preguntas: '¿No podrían hacer algo más?'», dice convencido, aunque advierte de algo capital. «Sí pediría que no fuese una marca hazmerreír, que tenga sentido y sin connotación negativa. No me gustaría una empresa armamentística, por ejemplo», sentencia. «La ventaja que tenemos con otros clubes es que podemos opinar si estamos de acuerdo».