¿Por qué hay que votar a Iñaki Arechabaleta?

Un espíritu campeón

ANA ANDUEZA

Por qué Iñaki tiene que ser el presidente del Athletic? Porque tiene cuatro cualidades que son importantes para dirigir un equipo que hace de su singularidad su estandarte: capacidad de lucha, capacidad de sufrimiento, inteligencia y empatía.

Capacidad de lucha: Iñaki ha estado en mil batallas, a lo largo de una carrera profesional prolífica, como auditor, director general, consejero delegado, adjunto a la presidencia, y consejero, desde empresas de servicios profesionales hasta grandes grupos de comunicación, desde Bilbao a Madrid, pero siempre con vuelta a Bilbao. Yo tuve la grandísima suerte de trabajar con él, fue mi primer jefe y eso siempre marca, y no por nada, sino porque su espíritu luchador era contagioso y cuando eres joven esto lo valoras muchísimo. En lo que me tocó vivir con él desde el punto de vista profesional creo que Iñaki es apasionado en la victoria y positivo en la derrota. Nada puede con él, y ese positivismo puede ayudar mucho al Athletic ante las adversidades, pero también ante los grandes debates que seguro deberá abordar.

Capacidad de sufrimiento: no estamos hablando de un club de fútbol cualquiera, hablamos del Athletic, y por tanto, quién mejor para dirigirlo que alguien que lleva 56 años sudando la camiseta y siguiendo al Club a lo largo y ancho de este mundo. El esfuerzo y el trabajo ímprobo para conseguir los objetivos le sale de manera natural, sin despeinarse, con esa capacidad de sufrimiento que se queda para él, sin traspasarla a su entorno. Lo que genera esa confianza necesaria para movilizar a colaboradores y amigos.

Inteligencia: la definición del diccionario dice que inteligencia es la facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad. Pues esto es Iñaki, un eterno joven, siempre con actitud de comprender la realidad, de rodearse de los mejores para aprender, con esa capacidad suya para entender la evolución de los acontecimientos y sacar partido de lo bueno y de lo malo, con una capacidad increíble para la toma de decisiones.

Empatía, por último, y quizás lo primero que le define. No solo porque es simpático y divertido, siempre es bueno tenerle en una tertulia o en una fiesta, sino porque tiene la habilidad de ponerse del otro lado de la mesa. Podemos estar seguros de que cualquier decisión que tome Iñaki para el Club será pensando primero en los socios y socias, en aquellos a los que, como él dice, «debe servir» antes que pensando en sus propios intereses. Sería un lujo contar con Iñaki, un eterno peleón, un eterno campeón.