Ernesto Valverde y su segundo, Jon Aspiazu, en Lezama en su segunda etapa en el Athletic. A la derecha, Iñaki Williams debutó en diciembre de 2014 con Valverde. / luis ángel gómez y manu cecilio

Europa, la meta para Valverde

El último técnico que llevó al Athletic al continente basará su proyecto en un juego de máxima intensidad arriba y en su capacidad de manejar el vestuario

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

Si hay un sentimiento que predomina en el Athletic es el de la añoranza por Europa, de cuyas competiciones cumplirá este curso cinco años de ausencia. El listón que debe superar el nuevo entrenador es el de la octava plaza en el que quedó la pasada campaña el equipo rojiblanco con Marcelino García Toral. Si ha habido un consenso entre los candidatos a la presidencia es que el Athletic debe entrar en Europa para enderezar el rumbo económico de un club que cierra en números rojos ejercicio tras ejercicio.

Jon Uriarte ha entendido que para alcanzar ese objetivo la apuesta más segura es Ernesto Valverde (Viandar de la Vera, Cáceres, 57 años), el entrenador que mejor conoce el club. Sus números le avalan: ha llevado al equipo a disputar competiciones continentales en cinco de sus seis campañas, un espectacular 83% de éxito.

Así se explica que sea el preparador con mejor palmarés en el Athletic en el siglo XXI: cinco clasificaciones europeas, una de ellas a la Liga de Campeones, una semifinal y una final de Copa y una Supercopa. Sólo Marcelino ha levantado otro trofeo en el presente siglo.

¿Cuál será la apuesta de Valverde? Su estilo es apretar arriba al rival, jugar en el campo contrario, ser directos e intentar que el otro equipo les domine poco. Por este lado vendrá su primera reconversión. En su última etapa, el extremeño basó gran parte de su proyecto en la constante búsqueda de centros laterales hacia Aritz Aduriz. De hecho, el atacante donostiarra firmó 104 goles para el equipo de Valverde en cuatro cursos.

Ahora el nueve que se va a encontrar es Iñaki Williams, un jugador totalmente distinto. Lo suyo son los espacios largos y no el juego de área para rematar. Valverde tiene claro que no podrá apostar esta vez a colgar balones, que debe cambiar. No hay problema. Esta es una de las virtudes de Valverde, buscar soluciones a las situaciones que le genera el fútbol. Su antecesor, Marcelino, es más rígido en este apartado, con un 4-4-2 como sistema y un juego muy rápido de transiciones ofensivas y defensivas que ha funcionado y en el que el equipo se ha manejado muy bien.

¿Cuál será el dibujo táctico de Valverde? En su primera etapa apostaba por el 4-3-3. En la segunda evolucionó para agarrarse más al 4-2-3-1. Quería futbolistas que le ayudaran a dominar el juego y que le dieran posesión. Teniendo en cuenta que fue él quien movió a Muniain a la banda izquierda para situar a Raúl García por detrás del delantero centro, es probable que este 4-2-3-1 sea el sistema más empleado, aunque demostrará que una de sus señas de identidad es adaptarse a las circunstancias de sus plantillas.

Valverde llega junto a su equipo habitual, con Jon Aspiazu, su hombre de confianza desde el inicio de su carrera en los banquillos, como su segundo, y el preparador físico catalán José Antonio 'Ros' Pozanco.

Junto a ellos intentará volver a manejarse bien en uno de los escenarios que mejor domina, la gestión del vestuario. Al nuevo entrenador del Athletic le gusta que no haya conflictos y basa gran parte de sus éxitos en que la situación fluya con normalidad.

Pese a que en Barcelona se sembró la idea de que Valverde es un entrenador blando en su trato con la plantill, esta imagen está alejada de la realidad. Hay un matiz importante. Que no quiera jaleos no significa que no sea un preparador con carácter y que tiene muy claro lo que pretende. Su primer análisis es que el primer equipo del Athletic necesita estabilidad y que la mejor forma de que las cosas funcionen es que todo avance en un ambiente sin sobresaltos.

Iñaki Arechabaleta, el candidato que propuso a Marcelo Bielsa, reveló que el argentino puso sobre la mesa nombres de refuerzos y este periódico añadió que uno de ellos era el del osasunista Jon Moncayola. Ricardo Barkala, el otro candidato derrotado, anunció el día de cierre de campaña que iría a por el navarro. ¿Le gusta a Valverde? Probablemente, pero es un entrenador muy de club, no de esos que ponen contra la espada y la pared a su directiva. De hecho, el nuevo presidente, Jon Uriarte, dijo que no le ha pedido refuerzos. Es decir, si los hay, bienvenidos sean. Si no, trabajará con lo que le den.

Apuesta por la cantera

Si nos fijamos en sus precedentes, apostará por la cantera. En sus seis temporadas en el Athletic han debutado 23 jugadores, lo que supone una media de casi cuatro por campaña. En este punto, no le tembló el pulso en colocar sobre el césped a jugadores como Iraola y Llorente en su primera etapa y a Iñaki Williams, Yeray y Villalibre en la segunda, aunque se fue sin que Kepa fuera su indiscutible titular. Valverde ha dado un paso adelante y Uriarte espera que su tercera etapa sea al menos tan exitosa como las dos anteriores.

Los datos de Valverde

  • 3

    etapas en el Athletic para Valverde, algo que sólo han hecho Clemente e Iñaki Sáez.

  • 9

    jugadores siguen de su última etapa: Lekue, De Marcos, Balenziaga, Yeray, Vesga, Muniain, Williams, Raúl García y Villalibre.

  • 23

    canteranos debutantes. Diez en su primera etapa: Iraola, Llorente, Solabarrieta, Casas, Bordas, Jonan García, Pampín, Azkorra, Angulo y Jon Moya y trece en su segunda etapa: Saborit, Albizua, Guillermo, Unai López, Aketxe, Bustinza, Williams, Merino, Lekue, Vesga, Kepa, Yeray y Villalibre.