Varios canteranos, durante un entrenamiento. / efe

Lezama, siempre presente en las elecciones

Como sucede en cada periodo electoral, los tres aspirantes a Ibaigane han hablado sobre el trabajo de cantera del Athletic

I. BARCIA

Lezama es un tema que no puede faltar en unas elecciones a la presidencia del Athletic. Siempre es una referencia obligatoria y ocupa uno de los capítulos importantes del programa electoral de cada candidato. Ejemplos hay en todas las elecciones que ha vivido el club desde los años ochenta, como éste en el que un candidato pedía «la creación de 'minilezamas', un plan escolar para niños de 8 a 11 años, supervisión por parte de los técnicos de Lezama a todo club del territorio que lo desee y que los mejores entrenadores estén en nuestro fútbol base». Podría firmarse en cualquier campaña electoral, incluso en la actual. Sin embargo, ya lo dijo Pedro Aurtenetxe en las elecciones de 1982.

Desde entonces, Lezama ha sido una constante en el debate electoral, un panorama completo de planes, nuevos planteamientos, cambios... de cada aspirante que se ha presentado a las elecciones del Athletic. En la carrera hacia el sillón presidencial que mantienen Jon Uriarte, Ricardo Barkala e Iñaki Arechabaleta, Lezama también se ha hecho un hueco en las líneas maestras de sus programas para los próximos cuatro años.

Uriarte, por ejemplo, reconoció que «es un poco populista decir que todo es un desastre y que van a rodar todas las cabezas. No, lo que hay que hacer es aprovechar todo lo que está hecho y darle una vuelta de tuerca, pasar al siguiente nivel y tratar de complementar las áreas en las que estamos más flojos. Y así recuperar ese liderazgo que ha tenido Lezama».

Uriarte, Barkala y Arechabaleta han recordado la importancia que tiene Lezama en el futuro del Athletic

Barkala ha incidido hasta ahora en el «reconocimiento, respeto y, en cierto modo, incluso envidia» que se tiene a Lezama y al Athletic en el fútbol internacional. Pero pidió «un proyecto de medio largo plazo» para que la factoría rojiblanca esté al margen de las elecciones. «Tiene que ser un proyecto consensuado, porque si no a la de cuatro años, con la llegada de las elecciones, se cambia».

Arechabaleta, por su parte, garantiza «un proyecto deportivo ilusionante, para posicionar Lezama como una referencia formativa internacional de primer nivel. Debe volver a estar en el primer nivel del mundo». Para ello, considera determinante invertir en la mejor tecnología, sistemas de datos y formadores. También le gustaría que su modelo marcara un antes y un después. De hecho, admitió que «nuestro sueño es que, cuando nos vayamos, no se discuta Lezama».