Uriarte y Barkala apuestan por Valverde como entrenador del Athletic

Ambos candidatos quieren confiar las riendas del equipo al entrenador con más partidos en la historia del club

ROBERT BASIC

Jon Uriarte y Ricardo Barkala apuestan por un peso pesado para el banquillo del Athletic si finalmente los socios les dan su voto de confianza en la cita con las urnas este viernes. Ernesto Valverde es el elegido por ambas candidaturas, que quieren confiar las riendas del equipo al entrenador con más partidos en la historia del club (307) y toda una institución rojiblanca. Solo hace falta saber quién será el ganador en las elecciones que sentarán al trigésimotercer presidente en la planta noble de Ibaigane.

La posibilidad de que Valverde estuviera en la cartera de ambos aspirantes ha circulado los últimos días y adquirió mayor fuerza ayer martes cuando el presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao aseguró en una entrevista que no era descartable un técnico de consenso. «No sería la primera vez», dijo. El empresario vizcaíno, por su parte, necesitaba de forma urgente un golpe de efecto que paliara las heridas abiertas por su error al elegir como director deportivo al mexicano Carlos Aviña, al que fulminó esta madrugada tras comprobarse que era el autor de mensajes de carácter machista, sexista y homófobo.

Sin embargo, la operación a dos bandas ha causado sorpresa, sobre todo porque los proyectos de Uriarte y Barkala se parecen como el agua y el vino y Valverde se ha involucrado en ellos sabiendo que la gestión del club, sobre todo en la faceta deportiva, irá por direcciones opuestas si la victoria es de Uriarte o Barkala. También ha sorprendido que Valverde haya renunciado a un principio que mantuvo firme en las elecciones que ganó su amigo Josu Urrutia: rechazó su propuesta para no involucrarse en un proceso electoral.

Ernesto Valverde vuelve así al escenario futbolístico de la mano de los dos candidatos días después de que el tercero, Iñaki Arechabaleta, anunciara el lunes a Marcelo Bielsa como su opción para el banquillo. Barkala aostó por otros técnicos antes de hacerlo por el preparador de Viandar de la Vera. Fue en busca de Mauricio Pochettino, preparador del PSG, pero siempre advirtió de que se trataba de una alternativa complicada, primero por su elevado salario y en segundo lugar porque no estaba dispuesto a romper de forma unilateral el año que aún le quedaba de contrato con el conjunto parisino, lo que hubiera supuesto la pérdida de una elevada cantidad de dinero que le correspondía de indemnización. Sólo si el PSG daba el primer paso -está a punto de hacerlo, aunque ya es tarde- y rescindía la relación, entonces se sentarían a hablar. Barkala ha mantenido varias reuniones con Pochettino, pero los días pasaban, la fecha de los comicios se acercaba y el argentino no resolvía su situación en París.

La tercera etapa en Bilbao

Sería la tercera etapa de Valverde al frente del Athletic. Después de entrenar a cadetes, juveniles y filial, el de Viandar de la Vera se hizo cargo del primer equipo en 2003. Ahí empezó una saga por entregas, que después de su salida en 2005 se reanudó en 2013 y volvería con otro capítulo ahora. En total han sido seis temporadas en el banquillo de San Mamés, donde Txingurri ha hecho un trabajo extraordinario. Ganó el título de Supercopa ante el Barcelona (2015), metió al equipo en la Champions tras eliminar al Nápoles y consiguió clasificaciones europeas en cinco de las seis Ligas con los rojiblancos. De hecho, entre 2013 y 2017 hizo el pleno, y solo falló en la campaña 2004-2005 –entonces terminó noveno–. Un hombre de la casa con mayúsculas que regresaría cinco años después de su última marcha, cuando decidió probarse en el Can Barça.

Un símbolo en el Athletic

Valverde es un símbolo en el Athletic, casi un patrimonio del club. Fue su jugador, luego entrenó las categorías inferiores y finalmente se hizo cargo del primer equipo. En 2017, cuando salió rumbo al Barcelona, con el que ganó dos Ligas, una Copa y una Supercopa en dos años y medio, dejó el contador en 307 partidos como técnico rojiblanco. Es el récord histórico de la entidad. Txingurri ha dirigido a los bilbaínos 228 veces en la Liga, 34 en la Copa, 34 en la Europa League, nueve en la Champions y dos en la Supercopa, lo que se traduce en un dato global de 45,6% de victorias, 22,4% de empates y 31,9% de derrotas. El perfume del preparador extremeño retrotrae a recuerdos del 1-7 al Standard de Lieja, la clasificación para la Champions, el título supercopero, la final de Copa de 2015 y la constante presencia en el escenario continental.

Una apuesta segura

Valverde, de 58 años, es una apuesta segura, de las que iluminan el hogar. En su carrera ha entrenado a seis equipos –Athletic, Espanyol, Olympiacos, Villarreal, Valencia y Barcelona– y donde más ha estado es precisamente en Lezama, lugar en el que empezó todo hace más de dos décadas. Fuera ha ganado ligas –tres en Grecia y dos con el Barça–; Copas –dos con el conjunto de Atenas y una con los blaugrana–; y Supercopas –una con los culés–, pero su imagen permanece irremediablemente unida al conjunto bilbaíno. Garantiza sosiego, seriedad, conocimiento del club y, además, goza de un altísmo grado de aceptación entre los parroquianos de La Catedral. Todo esto le convierte en uno de los entrenadores ideales para capitanear el barco rojiblanco.

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Txingurri lleva dos años y medio sin entrenar. El Barça le despidió en enero de 2020 pese a la oposición frontal del núcleo duro del vestuario. En este tiempo, el técnico ha recibido muchas ofertas pero no ha querido comprometerse con nadie. Ahora podría regresar al banquillo que dejó dos veces para volver, una tendencia que se repite en el tiempo. Solo faltan dos días para que los socios decidan quién será el nuevo inquilino de Ibaigane, y de paso el entrenador que gestionará el legado de Marcelino con el objetivo de dar un paso adelante con el equipo.