Ernesto Valverde aspira a entrenar al Athletic cinco años después de su marcha al Barcelona. / afp

Valverde considera «dificil, atractiva y estimulante» la propuesta del Athletic

Robert Basic
ROBERT BASIC

Después de dos años y medio fuera de los banquillos, Ernesto Valverde vuelve a ponerse bajo los focos como el entrenador de consenso de Ricardo Barkala y Jon Uriarte. Si alguno de los dos gana mañana, Txingurri se hará cargo del Athletic por tercera vez en su carrera. Enemigo confeso de la exposición pública durante los comicios, el técnico recalcó ayer que su idea era «no participar en el proceso electoral». Argumentó que es socio del club y que le hubiera gustado ver «en el equipo masculino lo mismo que en el femenino: un consenso como con Iraia», dijo en declaraciones a EiTB.

Valverde relató que «después de que las candidaturas se confirmaran» dos de ellas llamaron a su puerta. Uriarte y Barkala le expresaron su deseo de que formara parte de sus respectivos programas. «A ambos les dejé claro que mi posición tenía que ser inclusiva y no exclusiva porque me importa lo que le ocurre al Athletic». De esta manera confirmó que los candidatos conocían su postura y que finalmente accedieron a compartir entrenador.

El de Viandar de la Vera no quiso influir en el sentido del voto de los socios cuando se le preguntó por quién deberían votar los dueños del carnet. «No especulo con ello ni me corresponde hacerlo, y tampoco lo veo desde un prisma político sino qué es lo mejor para el club. Siempre es bueno que haya puntos de unión», insistió. Desde que fue despedido del Barcelona en enero de 2020, Txingurri no ha vuelto a entrenar. Ahora considera que ha llegado el momento de regresar. ¿Por qué? «La propuesta tenía que ser atractiva, difícil, estimulante, y no puedo negar que la del Athletic lo es».