Uribe-Echevarría presenta su candidatura a la presidencia del Athletic

José Ángel Corres (izquierda), Alberto Uribe-Echevarría (centro) y Javier Aldazabal (derecha), durante una Asamblea del Athletic./Ignacio Pérez
José Ángel Corres (izquierda), Alberto Uribe-Echevarría (centro) y Javier Aldazabal (derecha), durante una Asamblea del Athletic. / Ignacio Pérez

El responsable económico del club da el salto al primer plano

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

Alberto Uribe-Echevarría, responsable económico de la junta del Athletic durante los siete años y medio de mandato de Josu Urrutia se presentará a las elecciones del Athletic. A una semana de la finalización del plazo de presentación de candidaturas, el contador de la anterior directiva ha decidido dar el paso de presentar su candidatura para ser el relevo de Urrutia, tal y como anunció anoche.

La decisión se tomó ayer mismo por la mañana. Por la tarde se precipitaron los acontecimientos. La Junta Gestora anunció a las 20.30 la salida de cinco de sus miembros, entre ellos dos hombres con mucho peso en el último equipo de gobierno, el secretario Javier Aldazabal y el exjugador Genar Andrinua, que apunta a ser su consejero deportivo. Los dos acompañarán a Uribe-Echevarría en su plancha.

También abandonan el órgano provisional Elena Gangoiti, Laura Martínez e Ignacio Palacios-Huerta, otros que pueden ir con el economista. El vicepresidente José Ángel Corres, muy cercano al aspirante y distanciado de Urrutia, queda fuera.

El órgano de transición queda así formado sólo por tres personas, Josu Urrutia, Jokin Garatea y Jon Muñoz. Era un movimiento sincronizado con Uribe-Echevarría, que una hora después anunció su candidatura.

En un breve comunicado, dice que su candidatura estará conformada por «personas de la última junta directiva» y otras que llegan desde fuera. Las fuentes consultadas indicaron que ayer ofreció un puesto a Mario Fernández hijo, sobre el que giraba una de las alternativas barajadas en los últimos meses.

En su texto, el economista afirma que da el paso «por el compromiso y la responsabilidad que siempre han acompañado a nuestras decisiones» y que «en este momento se revalidan con nuestra apuesta por dirigir el Athletic».

Uribe-Echevarría, socio director de Deloitte en la zona norte hasta su jubilación hace dos años, ha desempeñado un papel esencial en la gestión económica del Athletic. Inicialmente, se postuló como aspirante a la presidencia cuando Urrutia comunicó hace meses a los 'hombres fuertes' de su junta que no optaría a un tercer mandato.

Sin embargo, en los últimos tiempos mostraba dudas. Quien no las mostró nunca fue Javier Aldazabal, que desde que recibió la propuesta rechazó liderar una plancha continuista. La negativa del abogado de Amorebieta colocó a José Ángel Corres como alternativa. El vicepresidente también se resistió y, finalmente, cuando todo el mundo de su entorno creía que cedería, se negó a dar el salto al primer plano.

Uribe-Echevarría, que dimitió y no formó parte de la Junta Gestora, ganó entonces fuerza como candidato continuista.

Los rivales se apartan

El Athletic vive el mejor momento económico de su historia. Su patrimonio neto es enorme, 307 millones. Pero a la vez sufre la paradoja de que la incertidumbre sobre su porvenir financiero había alejado a otros aspirantes a la presidencia. El temor a una ejecución de avales en caso de malos años económicos había apartado, hasta ahora, a los aspirantes de la batalla.

Por lo tanto, la única solución a la grave crisis institucional era una candidatura continuista. Y aquí aparece Uribe-Echevarría, que tendrá como rival en la pugna por la presidencia a Elizegi. El equipo de Urrutia ha cerrado sus siete campañas de mandato con beneficios de 138 millones y prevé otros 60 esta campaña. A esto hay que añadir una provisión de 76 millones de euros para cubrir posibles pérdidas.

De continuar una junta continuista puede perder 274 millones en cuatro años sin soportar una ejecución de avales. No sucede lo mismo con alguien que venga de fuera.

Las fuentes consultadas por este periódico indican que un informe del Consejo Superior de Deportes mantiene que el balance de las gestión de los últimos años valía a Uribe-Echevarria para esquivar los avales al ser presentado como candidato continuista. Para ello debe acompañarse de buena parte de los exdirectivos. Uribe-Echevarría tiene dinero en la caja para reforzar el equipo en el mercado de invierno. Y no corre el riesgo de que una potente inversión le pase factura en forma de posterior ejecución de avales.

Pese a que el Athletic se encamina hacia años económicos inquietantes y de posibles números rojos, los futuros candidatos tienen cubierto ese flanco. La única crisis que deben abordar es la deportiva. Su gran objetivo es sacar al equipo de la zona de descenso en la que está en estos momentos.

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