Villalibre celebra un gol en San Mamés. / Ignacio Pérez

El enigma Villalibre

La cesión al Alavés podría ser positiva para un futbolista que, seis años después de su debut, sigue siendo un interrogante

Jon Agiriano
JON AGIRIANO BILBAO

Si todo transcurre por los cauces previstos y las discrepancias sobre el reparto del sueldo del jugador no hacen saltar por los aires el acuerdo, en las próximas horas Asier Villalibre se marchará cedido al Alavés, donde Luis García Plaza le quiere como refuerzo para la lucha por el ascenso. A primera vista, la operación parece beneficiosa para las tres partes implicadas. El Glorioso apuntala su delantera, el Athletic ofrece una buena alternativa a un jugador que necesita minutos y al futbolista se le presenta una bonita oportunidad de reivindicarse cerca de casa. En principio, todo perfecto. Ya sólo falta que las cosas salgan bien y en junio todos estén felices: el Alavés de nuevo en Primera, Villalibre convertido en uno de los protagonistas del ascenso y el Athletic satisfecho del rendimiento de un jugador al que, por cierto, acaba de ampliar su contrato hasta 2025.

Ahora bien, por un mínimo sentido de la prudencia convendría no hacerse demasiadas ilusiones. Cada vez que Asier Villalibre ha salido cedido, ha vuelto con una decepción a cuestas. No cumplió sus objetivos ni en el Numancia, ni en el Lorca, ni mucho menos en el Valladolid, que fue la cesión más extraña de todas, en realidad un auténtico disparate. Directamente se le condenó al banquillo porque, si en Pucela había entonces una estrella, esa era precisamente su delantero centro, Jaime Mata, autor de 35 goles aquella temporada. ¿Será esta vez diferente? ¿Cumplirá sus objetivos en el Alavés? Habrá que verlo. Desde luego Sylla no es Mata y el de Gernika peleará por el puesto, pero no lo va a tener fácil. Nadie va a regalarle nada. La Segunda división es muy exigente y en los equipos que luchan por el ascenso no se conoce ni el significado de la palabra paciencia. Villalibre, en fin, tendrá que esmerarse desde el primer día.

Seamos optimistas y pensemos que la cesión es muy fructífera. ¿Y luego qué? Esta es la pregunta que nos hacemos muchos en este momento. Y es que Villalibre se ha convertido en un caso extraño, un enigma todavía sin resolver y, sobre todo, una esperanza a la que el Athletic no quiere renunciar. Esto último es evidente. Si el club le ha ampliado el contrato no es tanto porque los nuevos rectores de Ibaigane estén mostrando una curiosa inclinación por renovar de forma prioritaria a los futbolistas que menos juegan -las otras dos ampliaciones han sido Morcillo y Capa- sino porque se resiste a darle por perdido y lamentarlo en un futuro.

La filosofía del Athletic presenta abismos que producen mucho miedo a la afición y condicionan las decisiones de las directivas. El principal, por supuesto, es que pueda escaparse un futbolista interesante, sobre todo si juega en una posición que no está bien cubierta en la plantilla. Villalibre sería uno de estos casos. A sus 26 años, y siete desde su debut, el delantero de Gernika se ha convertido en un personaje popular gracias a su imagen singular -una barba de guerrero pastún única en el fútbol europeo- y a su actividad como trompetista y txistulari. Deportivamente, sin embargo, sigue generando dudas. Y no es de extrañar teniendo en cuenta cuál ha sido su trayectoria desde que en la temporada 2018-19 se ganó el ascenso al primer equipo con sus 23 goles en el Bilbao Athletic.

Ni siquiera en la campaña 2020-21, cuando intervino en 35 partidos y marcó 6 goles (4 en Liga, 1 en Copa y otro muy recordado en la Supercopa), terminó de asentarse. Y el caso es que sigue ahí, planteando más y más preguntas. La mayoría son antiguas. ¿Tiene calidad para ser el 9 del Athletic? ¿Ha tenido las suficientes oportunidades? ¿Se le ha dado la confianza necesaria para asentarse? Otras preguntas son más recientes. ¿Cómo se explica que Villalibre pasara de titular en el primer partido de Liga a desaparecer por completo? ¿Qué hizo mal el gerniqués en aquellos 57 minutos que estuvo en el campo contra el Mallorca para ser fulminado? Es de suponer que algún día nos llegarán las respuestas.