«Espero que ante el Eibar en San Mamés no me pase lo de Ipurua», dice Dani García

Dani García, en el encuentro de la primera vuelta en Ipurua./Luis Ángel Gómez
Dani García, en el encuentro de la primera vuelta en Ipurua. / Luis Ángel Gómez

El centrocampista admite que en la primera vuelta no controló la emoción de reencontrarse con sus excompañeros y pidió que los eibarreses hagan a Mendilibar «una estatua» como a Gaizka Garitano

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Sesión tranquila, pero intensa en Lezama… Aunque sólo para los que no jugaron contra el Huesca, más el añadido de Herrerín. Los titulares del último partido corretearon aparte, separados de Íñigo Lekue, todavía en fase de recuperación, aunque más activo que otros días. Sólo hubo tres excepciones, Susaeta, Berchiche y Beñat, que ni siquiera se sometieron a una sesión suave, tal vez tocados en el estadio de El Alcoraz. Dani García, que no fue alineado, fue el encargado de testar ante la prensa el estado de ánimo de sus compañeros tras el 0-1 arrancado en Huesca y en vísperas del choque del sábado contra su exequipo, el Eibar, que siempre es duro de pelar en San Mamés. Y el centrocampista no eludió las preguntas sobre sus sentimientos al reencontrarse con su antiguo equipo, ante el que jugó mal en la primera vuelta en Ipurua.

«Siempre es especial jugar contra mis excompañeros», comenzó. «En la ida no supe controlar mis emociones al volver a la que considero mi casa. Espero que el sábado haya madurado un poco y que esas sensaciones las sepa controlar». La receta para conseguirlo, explicó, es «concentrarme en hacer un buen partido y no darle muchas vueltas. He compartido muchas cosas con mis excompañeros. Que no pase lo de la primera vez en Ipurua».

Dani García cree haber «superado» esa etapa emocional, a lo que ha ayudado la victoria del lunes ante el Huesca, a la que concedió gran relevancia. «Ganar ayer era muy importante. Son tres puntos de oro. Estar a siete puntos del descenso te da tranquilidad, que no es relajación, es confianza». El de Zumarraga explicó cómo «haber conseguido un gol pronto» pudo cambiar el enfoque del juego del Athletic. «Aparte de mantener la puerta a cero, el equipo estuvo muy bien y muy serio. Creo que hay que darle mucho valor a esa victoria».

Del rival del sábado, Dani García no tuvo más que elogios, tanto hacia los jugadores armeros, como hacia su entrenador, Mendilibar, 'Mendi', de quien dijo que ha conseguido «sacar el mejor fútbol» a su plantilla, a la que ha puesto «su sello» y a la que es necesario oponer intensidad. A la pregunta de qué tiene el técnico de Zaldibar, Dani no lo dudó. «'Mendi' es un entrenador normal, que hace cosas normales, que da normalidad a todo. Es exigente, y esa exigencia hace que el equipo la demuestre en intensidad y en deseo de ganar».

«Merece una estatua en Eibar»

El centrocampista rojiblanco fue más allá a la hora de manifestar su respeto por el entrenador armero, asegurando que «merece una estatua en Eibar» como también su actual entrenador en el Athletic, Gaizka Garitano, que fue quien logró el ascenso del Eibar a Primera. Dani García fue muy claro sobre lo que se va encontrar el Athletic el sábado en la Catedral, un Eibar que ejerce «una presión intensa y, si no tienes concentración, te puede pasar por encima».

No eludió Dani las forzosas especulaciones sobre los objetivos del Athletic en lo que resta de Liga, siempre bajo la sombra de prudencia con que Garitano quiso proteger al equipo tras el paso adelante del Huesca. «En enero estábamos para salir del pozo. En febrero, si mirábamos arriba o abajo. Y en marzo, mantener esa línea y estar lejos (del descenso)». Entonces, y sólo entonces, agregó, podrá pensar el Athletic «si se puede hacer algo más». Así que, en vez de hacer cábalas, lo mejor es «mirar el siguiente partido».

Dani García subrayó lo que había sufrido la plantilla en algunos tramos de la Liga. «Hemos pasado momentos muy malos», aseguró, refiriéndose a los momentos previos a los partidos del Sevilla, Betis y Villarreal; pero «los superamos con creces». «Hay que ser ambiciosos, pero realistas», prosiguió, advirtiendo de que si llegara de nuevo una mala racha de resultados, la preocupación podría rondar de nuevo Lezama. «Hay que mirar más que nunca el objetivo más próximo», reiteró.

De sus circunstancias personales, Dani García admitió que sus errores en partidos como el del Valladolid en San Mamés y ante la Real en Anoeta le afectaron, y más cuando es una persona que, según admiten sus compañeros, le da muchas vueltas a las cosas. Sin embargo, aseguró que no desea amargarse y apuntó haber superado esos malos tragos gracias al apoyo de sus compañeros y con la ayuda de las personas cercanas. «Si estuviese siempre bien sería la leche. El que falla es que está dentro. El hacer un partido bueno contra el Barça te hace olvidar los fallos».