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Badajoz-Bilbao Athletic, sábado 17.00h

Los excachorros Santamaría y Gorka Pérez se enfrentarán al Bilbao Athletic tras cinco meses sin cobrar

«La gente está quemada, la situación es crítica», relatan de su encrucijada en el equipo pacense a un punto del playoff de ascenso

JAVIER BELTRÁN

La situación del Badajoz, que se enfrenta al Bilbao Athletic este sábado en el estadio del Nuevo Vivero (17.00 horas), es casi insostenible, ya que se encuentra en riesgo de liquidación. En el campo sigue activo a un punto del playoff de ascenso a falta de cinco jornadas, pero en los despachos se mantiene varado, sin solución a meses de impagos y penurias que se han encadenado toda esta temporada en la Primera RFEF. A día de hoy, el club adeuda a su primera plantilla la friolera de cinco mensualidades de sueldos, lo que desemboca en la lógica desesperación de sus jugadores, jornaleros del balón con remuneraciones no demasiado elevadas para el dinero que mueve el fútbol profesional, a cargo de familia y viviendo fuera de sus hogares.

Entre ellos, dos excachorros como el delantero Gorka Santamaría, que suma 13 goles en 31 partidos en una gran campaña, ídolo además de la afición pacense que siempre destaca su implicación, y el central Gorka Pérez, que firmó el pasado verano procedente de la UD Logroñés descendida de la Liga SmartBank. Otros jugadores como Aquino, Concha y Otegui tienen experiencia en Primera División. Es más, el Górnik Zabrze polaco tentó en el mercado de enero a Santamaría, que renunció a marcharse en medio del camino por su vinculación sentimental con el Badajoz y por no abandonar el barco.

Este sábado, los dos Gorkas, ambos de 26 años, se cruzarán en el estadio del Nuevo Vivero con su exequipo y con la Federación de Peñas del Badajoz volcada para presionar en el estadio y llevar en volandas a sus jugadores. El delantero narra para EL CORREO el contexto de un impago que se prolonga en medio de promesas incumplidas por dos dueños diferentes.

Llueve sobre mojado a pesar de las quejas públicas de la plantilla en reiteradas ocasiones: «La situación es parecida a la que había, lo que pasa es que el poder del club (antes de la familia Parra) lo tienen otros, el grupo inversor encabezado por Luis Oliver y sus socios (Lanuspe SL). Ya van a ser lo que nos deben cinco mensualidades. Dice que desde que ha llegado él ha pagado todo y que se ha hecho cargo de todo», describe y matiza que de lo que se ha comprometido, hasta ahora, se reduce a «los viajes y al tema de hoteles, poco más. Ha pagado una mensualidad y desde que han llegado ellos deberían haber abonado tres o cuatro», advierte Santamaría.

El delantero se queja de que encima salgan en redes sociales aludiendo a que «si el equipo de once partidos sólo ha perdido uno, tan mal no estará sin cobrar», lamenta. En lo deportivo, reconoce que el Badajoz «ha mejorado mucho», pero la coyuntura continúa siendo «igual de crítica y de dramática» en el plano institucional. «La incertidumbre sigue y la realidad es que nos estamos jugando un playoff de ascenso con muchísima deuda de trabajadores y jugadores, lo que supone una situación bastante fea, la verdad», sentencia el punta bilbaíno, uno de los que más se han distinguido en la defensa grupal por su carisma.

Por su parte, Gorka Pérez Garai, un central de empaque que apuntaba maneras en Lezama, explica a este periódico su vivencia en tiempos de zozobra para el vestuario del Badajoz, que maneja un presupuesto teórico de tres millones de euros. «Son más de cinco meses sin cobrar y la gente está quemada. Ya no es el hecho de que te deban dos, cinco u ocho meses, es que nos llevan todo el año dando largas, contando mentiras y al final te acabas quedando; la gente está muy cansada y no sabe ni qué creerse», relata el zaguero como altavoz del plantel.

Estímulo para vencer la adversidad

Sin embargo, en el polo futbolístico, van con el turbo, y les ha servido incluso de estímulo para vencer a la adversidad. «Tenemos un gran equipo, una gran unión del vestuario. Eso nos ha hecho más fuertes, estamos todos a una, esa es la clave. Los resultados se están dando», desliza para explicar una segunda vuelta brutal de los pacenses escalando puestos en la clasificación.

Gorka Pérez sostiene que el balón «es lo único» que les está salvando en estos momentos. «Pelear ahí por algo; tenemos ese objetivo de meternos en el playoff, estamos a un punto y tenemos que ir a por ello», añade el central de Gordexola, formado en la cantera del Barakaldo y en Lezama antes de su periplo por Logroño, ascencer y descender a Segunda División y enfilarse el pasado verano por la Ruta de la Plata. Este curso ha marcado dos goles en 24 partidos en sus clásicas incursiones al ataque, donde se maneja con soltura en las acciones de estrategia.

El Bilbao Athletic, refrendado con sus 41 puntos tras fallar a favor el Comité de Competición en su contencioso con el Deportivo, se presenta en el Nuevo Vivero con intención de no servir de aspirina para el conjunto extremeño. «Sabemos que tenemos un partido muy complicado; el Bilbao Athletic viene en buena dinámica, han cambiado ciertos aspectos del juego y ciertos jugadores. Es un equipo muy físico, con muchas piernas, dinámico y con velocidad arriba, bastante vertical», describe Gorka Pérez del equipo de Patxi Salinas, al que suele ver con interés. Por contra, considera que el Badajoz también posee «sus armas. Tenemos físico y un equipo técnicamente muy bueno. Podemos hacerles mucho daño, va a ser un bonito partido para el público entre dos equipos en buena racha», presagia el zaguero vizcaíno.