Borrar
Javier e Irune en Tromso, en uno de sus viajes con el Athletic. A la derecha, Pau.
Una familia del Mallorca regala sus entradas para la final a un matrimonio de aficionados del Athletic

Una familia del Mallorca regala sus entradas para la final a un matrimonio de aficionados del Athletic

La relación surgió en el verano de 2022 cuando Pau y su padre visitaron San Mamés e Irune le dio su camiseta rojiblanca; a partir de ahí, la amistad se fortaleció

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Jueves, 28 de marzo 2024

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

En agosto de 2022, en el partido de la Liga entre el Athletic y el Mallorca, había un invitado especial en la grada. Pau, un chaval de diez años, procedente de la isla balear, que se había ganado el derecho a acudir a La Catedral gracias a su buen comportamiento como estudiante: había conseguido unas excelentes notas. Acudió a San Mamés junto a su padre y se sentó al lado de una pareja de aficionados rojiblancos. Estos hinchas veteranos, con mil viajes a sus espaldas detrás de su amado equipo, les escuchaban hablar y sorprenderse con la magnitud del estadio, la entrada al campo de los equipos, el espectáculo de luces... Todo lo que rodea un encuentro en el coliseo rojiblanco... Javier Fernández de Trocóniz y Irune Larrinaga, así se llaman esos fieles espectadores, se quedaron prendados de la manera en la que el niño vivía cada instante. Y ella tuvo un magnífico gesto: le entregó su camiseta del Athletic.

Pau miró a su padre, como pidiéndole permiso, un «¿puedo?» silencioso, y se vistió con una de las prendas con la que muchos jóvenes -y mayores- acuden cada semana a La Catedral. En un momento, su progenitor le dijo que se la tenía que devolver a Irune. Ella le dijo que no, que no hacía falta. Era para él. Y así se quedó la cosa. «Hasta que un mes más tarde -cuenta Larrinaga- me llamaron desde el club, que tenía un paquete para mí desde Mallorca». Fue a recogerlo y se encontró «con una carta preciosa y una camiseta del Mallorca».

Ahí se fortaleció una relación que dura hasta estos días. Durante este tiempo, han mantenido el contacto. Irune les animaba la pasada campaña cuando el Mallorca coqueteaba con el descenso a Segunda División. «Les decía que saldrían, porque tienen un entrenador potente». Es Javier Aguirre, el técnico que amenaza el título de los bilbaínos en La Cartuja.

«Más que fútbol»

Al mismo tiempo que el contacto echaba raíces, que los vínculos echaban cimientos, el Athletic y el Mallorca quemaban rondas en la Copa del Rey. Los vizcaínos tumbaban al Barcelona, al Atlético... Por su lado, los insulares se cargaban al Girona y la Real Sociedad. De esta manera, ambos equipos se volverán a encontrar el 6 de abril en Sevilla.

Se verán las caras su equipos, pero ellos no se reencontrarán, uno de los objetivos que surgía en ese intercambio de mensajes. En el sorteo de entradas del Athletic, ni Irune ni Javier tuvieron fortuna. No les tocó la localidad. No obstante, Pau y su familia aparecieron como ángeles de la guarda. Por un asunto familiar, no podrán acudir a la final y, en cuanto se enteraron de la situación, los aficionados bermellones ofrecieron sus asientos a los bilbaínos.

Larrinaga se negó en un primer momento. No se veía en la zona de aficionados del Mallorca, explica. Tampoco le parecía ético. Sin embargo, la familia de Pau insistió e insistió. «Nos decían que podíamos coger entradas en la zona lateral, que estaríamos más cerca de la zona neutral». Al final, accedió. Y a Sevilla que se van, gracias al gesto de sus 'rivales'. «Ha servido para descubrir que el Athletic es más que fútbol», aporta Javier.

Ellos ya tenían el plan de viaje diseñado hacia La Cartuja antes de que se produjera la ofrenda de sus amigos mallorquines. Primero harán escala en Córdoba, donde jugarán a golf, y el mismo día 6 se presentarán en la capital andaluza. ¿Quién ganará? De momento, la generosidad de Pau y su familia. E Irune y Javier esperan que el Athletic.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios