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Antiviolencia debate posibles sanciones por la pitada del himno

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Aficionado del Barcelona con un silbo en la boca.

  • Los silbidos de las aficiones del Athletic y del Barcelona durante la final de Copa enfrentan a los gobiernos central y vasco

Los secretarios de Estado para el Deporte y de Seguridad, Miguel Cardenal y Francisco Martínez, respectivamente, presiden desde pasadas las 13.00 horas la reunión extraordinaria de Antiviolencia, convocada para analizar la sonora pitada al himno español en la final de la Copa del Rey.

Además de los secretarios de Estado asisten a la reunión la directora general de Deportes, Ana Muñoz, representantes de la Federación Española de Fútbol (RFEF), la Liga de Fútbol Profesional (LFP), la Policía y la Guardia Civil. Está previsto que esta tarde hacia las 19.00 horas Miguel Cardenal y Francisco Martínez ofrezcan una conferencia de prensa para anunciar las decisiones de la Comisión y las posibles propuestas de sanción que acuerde.

Hay que recordar que dos días antes del encuentro, Miguel Cardenal y Francisco Martínez remitieron sendas cartas al Barcelona, al Athletic y a la Federación Española de Fútbol (FEF) para advertir de la posibilidad de castigar a quienes se considera reponsables de una hipotética pitada que, como era previsible, se hizo realidad.

La reacción del Ejecutivo de Mariano Rajoy no se hizo esperar y, a través de una nota, advirtió a los clubes de que los abucheos a los símbolos nacionales acaecidos en la noche del sábado no quedarán impunes. "El Gobierno condena los ataques contra los símbolos que representan al conjunto de los españoles, a la democracia que los ampara y a la convivencia que comparten. De la misma manera, considera que cualquier muestra o manifestación de intolerancia es siempre reprochable; y lo es más todavía cuando busca la repercusión pública aprovechando un espectáculo deportivo, que todos los españoles tienen derecho a disfrutar, sin la protesta y la perturbación que algunos quieran imponer".

"Una decisión de las aficiones"

Por su parte, el Gobierno vasco considera que es un "error" pretender sancionar a los clubes por la pitada al himno nacional durante la final de la Copa del Rey de Fútbol en el Camp Nou y afirma que está "fuera de lugar" llevar esta cuestión al Comité Antiviolencia. El gabinete de Iñigo Urkullu, quien el sábado estuvo presente en el Camp Nou durante el partido junto al Rey Felipe, dejó claro ayer que su ejecutivo "es y será siempre partidario del respeto institucional en todos sus ámbitos y en todas sus manifestaciones y expresiones, también entre las propias instituciones". Pero afirmó que "llevar al Comité Antiviolencia la expresión de la pitada al himno español como posible causa de sanción al Athletic Club de Bilbao y al Barcelona está fuera de lugar". "No tiene sentido. Es una decisión de las aficiones", apostillaron representantes de Lakua.

En paralelo, el sindicato ultraderechisa Manos Limpias no quiso esperar a la decisión del Comité Antiviolencia y, en un intento por arrebatar la iniciativa al Gobierno de España, denunció en la mañana del domingo ante la Fiscalía a todos los aficionados que asistieron a la final de la Copa del Rey por un delito de ultrajes a España ante "la enorme y masiva pitada al himno nacional", y al presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, por "ser cooperador necesario". Además, la denuncia incluía a la delegada de Gobierno de la Generalitat de Cataluña "por omisión imprudente al no evitar los hechos delictivos". Según los representantes del sindicato, que se persona de forma habitual en diversas causas en los últimos tiempos, la pitada supone "un delito contra el ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas y un segundo de ultrajes a España con una serie de agravantes".