«Lo que ha hecho Garitano es algo grande»

Iker Muniain conduce el balón en Lezama. /Juan Echeverria
Iker Muniain conduce el balón en Lezama. / Juan Echeverria

Muniain expresa su deseo de que el técnico «siga muchísimos años aquí» y recuerda que ha sacado al Athletic de una situación que «pintaba muy mal»

Robert Basic
ROBERT BASICBilbao

«Estoy de acuerdo con Iñigo». Iker Muniain ha recogido el testigo de Iñigo Martínez y ha expresado su deseo de que Gaizka Garitano «siga muchísimos años» en el Athletic. Si el día anterior era el central el que validaba la continuidad del deriotarra, un hombre que ha sofocado el incendio que amenazaba con devorar al equipo, este viernes ha sido el navarro quien ha puesto el sello de calidad en la taquilla de su entrenador. «Desde que llegó, nos ayudó a dar la vuelta a una situación muy mala y que pintaba muy mal. Gracias a él hemos dado otra versión. Lo que ha hecho es algo grande», ha manifestado uno de los capitanes rojiblancos, quien ha destacado el mérito del técnico de sacar a la plantilla de los bajos fondos de la tabla y colocarla a solo cuatro puntos de Europa. «Esto hay que reconocerlo, valorarlo y ojalá sigamos así de bien», ha comentado en Lezama, donde los futbolistas han disfrutado de una corta y suave sesión.

La felicidad y sobre todo la tranquilidad se han instalado en el vestuario, que observa con prudencia y también indisimulada ambición el tramo final de la Liga. Nadie quiere fijarse objetivos ni poner techo al crecimiento del grupo, pero los buenos resultados regeneran el estado de ánimo y permiten atreverse con objetivos hasta hace nada inimaginables. «Estamos más cerca de los puestos europeos que del descenso. No ha sido así durante gran parte de la temporada, cuando nos ha tocado mirar más hacia abajo. Ahora estamos en una situación algo mejor, con más opciones de engancharnos a las posiciones de arriba, pero hay que ir poco a poco», ha aconsejado Muniain. Sabe que el fútbol es cambiante, caprichoso, y que son los «resultados» los que perfilan las miradas y las dirigen en una u otra dirección. «Eso nos dirá –los marcadores– por lo que vamos a pelear. Vamos a ir con tranquilidad, prudencia y toda la ambición del mundo que siempre hemos tenido».

«Sin sufrir»

El domingo espera un Valencia eufórico tras eliminar al Betis y meterse en la final de la Copa. El mediapunta navarro, de nuevo extremo con el regreso de Raúl García, aguarda impaciente el choque en un «gran estadio» y con un ambiente caliente. «Siempre apetece jugar partidos importantes», ha subrayado Muniain, quien ha esbozado un retrato robot del rival del domingo. «Es un equipo ordenado, no pierde la paciencia y si tiene que sufrir sin balón sabe hacerlo. Cuando recuperan en su campo, salen a la contra y arriba cuentan con futbolistas rápidos y determinantes». El navarro no ha entrado en valorar si la alegría copera puede despistar al conjunto ché, despresurizarlo y relajarlo en exceso y, por tanto, facilitar a la labor a los rojiblancos. «Hasta que no entras al campo... No lo sé. Lo que sí sé es que cuentan con una plantilla amplia y que disputarán el choque con todas las garantías».

Muniain ha reconocido que el Athletic ha estudiado a su rival, aunque ha deslizado que «lo principal somos nosotros, lo que trabajamos, proponemos y cómo queremos hacerlo para llegar a la victoria». En este punto se le ha cuestionado precisamente por la manera de conseguir los objetivos, por la forma de jugar, y el navarro ha tirado del humor. ¿Cómo le gustaría lograrlo? «Sin sufrir», ha comentado sonriente. A renglón seguido ha constatado la dificultad de sumar los tres puntos ante cualquier rival y se ha felicitado porque el trabajo semanal da sus frutos. «Cuando ves que ganas partidos haciendo lo que trabajas la satisfacción es grande», ha explicado. De todos modos, ha pedido ir paso a paso, sin lanzar las campanas al vuelo porque no olvida de dónde viene. «Cuando estás en una dinámica mala, todo el mundo sufre y se lleva la amargura a casa», ha acotado.

Pero ahora los tiempos han cambiado y los objetivos también. «Gracias a un gran trabajo de todo el mundo hemos conseguido darle la vuelta a esta situación, pero debemos ir con prudencia y los pies en el suelo. Queda mucho y podemos hacer cosas bonitas».