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Iñaki se lleva las manos a la cara mientras reza. Dazn
El gesto de Iñaki Williams rezando mientras atendían a un aficionado en la grada

El gesto de Iñaki Williams rezando mientras atendían a un aficionado en la grada

Martes, 20 de febrero 2024, 00:12

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Óscar de Marcos alertó al colegiado de que una persona en la grada estaba dando muestras de encontrarse mal y de inmediato detuvo el encuentro. Avisó a los servicios médicos del Athletic, que atravesaron el campo y atendieron al hincha en su localidad. Fueron unos minutos de máxima tensión en los que San Mamés guardó silencio.

A todo el mundo se le pasó por la cabeza la tragedia ocurrida en el estadio del Granada, donde falleció una persona y se suspendió el partido que le enfrentaba al Athletic. Los profesionales del IMQ, que recibieron un homenaje en los prolegómenos, y del Athletic recuperaron al seguidor y el partido pudo continuar.

Durante esos eternos cinco minutos las caras de los jugadores eran de máxima preocupación. La tensión del partido ante el Girona quedaba a un lado por la salud de un hincha. En ese momento, las cámaras se centraron en Iñaki Williams. El delantero rojiblanco comenzó a rezar. Instantes después la persona afectada se recuperaba y el encuentro se pudo reanudar.

Del silencio al aplauso

Cabeza abajo, palabras sin cesar, manos a la cara... Los gestos del internacional con Ghana se han viralizado rápido por las redes sociales. «La imagen de la jornada», «a veces el fútbol es lo de menos», comentan numerosos usuarios. Después, el silencio sepulcral de La Catedral se convirtió en un largo y sincero aplauso.

El delantero rojiblanco, que está viviendo una de sus mejores temporadas desde que debutó en el primer equipo en 2014, igualó este lunes los 407 partidos oficiales como león de uno de los grandes artilleros recientes de la entidad como es Aritz Aduriz. Está lejos aún de los 172 tantos que logró el 'killer' donostiarra en las diez campañas que vistió la elástica rojiblanca, pero su velocidad y olfato goleador le ha llevado a lograr 96 dianas hasta el momento, diez de ellas en el presente curso.

Participó en casi todas acciones de peligro, pero sin olvidar la faceta defensiva. Lanzó un capote a Lekue para cerrar a un desacertado Savinho y taponar las subidas de Miguel Gutiérrez. Cedió la capitanía a De Marcos cuando el de La Guardia saltó al campo para sustituir al lesionado Lekue a la media hora de partido. Su papel, sin embargo, siguió siendo el mismo. Sus compañeros le buscaron una y otra vez conscientes de su capacidad de desequilibrio cuando está fino. Y lo vuelve a estar. Tanto que el técnico rival, Míchel reconoció que «es muy difícil de sujetar».

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