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Un gran trofeo que no dice nada

Jugadores del Athletic posan con el impresionante trofeo Teresa Herrera./Ignacio Pérez
Jugadores del Athletic posan con el impresionante trofeo Teresa Herrera. / Ignacio Pérez

Aunque se llevó el Teresa Herrera en los penaltis, la imagen del Athletic volvió a ser preocupante

Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Los tiempos cambian que es una barbaridad, hasta el punto de que el Athletic puede jugar la final del Teresa Herrera un 14 de noviembre y, a las once menos diez de la noche, le vemos lanzando una tanda de penaltis, ganándola y llevándose un precioso trofeo que en otros tiempos, los de la inocencia, nos hacía ilusión. Lo que no parece poder cambiar, sin embargo, es el nivel de juego de los rojiblancos, que tampoco contra un Segunda fueron capaces de mostrar ayer su jerarquía. Se adelantaron dos veces y otras tantas se dejaron empatar por una mezcla de desatenciones, bajadas de tensión y flojera general en ambas áreas. De manera que el partido sólo sirvió para confirmar una realidad preocupante y para que una parte de la afición del Athletic disfrutara un rato con la oportunidad de la ironía. Las redes se llenaron de mensajes de celebración de primer título de la era Berizzo y de los dos últimos, porque también ganaron las chicas, de Josu Urrutia como presidente. Los hubo incluso que pidieron la gabarra.