«Me gustaría tener conversaciones serias con los futbolistas»

Los encuentros de 'Letras y Fútbol' de la Fundación de Athletic se inauguraron con dos expertos periodistas y escritores que señalaron que en el fútbol también «hay dolor y pena» y que «la pasión que invierten los fans a veces no la aportan los jugadores»

J. A. PÉREZ CAPETILLO

Es bastante complicado escuchar una conversación sobre fútbol y que los interlocutores no se ciñan a los tópicos habituales. Por eso, es un placer acudir a los encuentros de Letras y Fútbol de la Fundación Athletic, que se abrieron este lunes en la Biblioteca Foral de Bilbao con David Goldblatt (Londres, 1965. Escritor de fútbol y política en 'The Guardian' y 'The New York Times' y colaborador de la BBC) y Simon Kuper (Uganda, 1969. Autor del clásico de la literatura futbolística 'Fútbol contra el enemigo' y periodista deportivo en el 'Financial Times') en una charla moderada por el periodista de la'Gazzetta dello Sport' Filippo Ricci (Italia, 1967) quien presentó a los protagonistas como personas que «han escrito cosas maravillosas sobre el fútbol».

Hablaron durante una hora de temas como las emociones en este deporte, sobre una posible Superliga, la actitud de los fans y de los profesionales, del futuro de este deporte, la globalización y, cómo no, del Athletic. David Goldblatt expresó que para él, ahora hincha del Bristol Rovers al vivir en esa ciudad, «el Athletic encarna todo lo que el fútbol pretende ser; el localismo conectado con la identidad vasca. Es algo que trasciende. Veo que en Bilbao hay un modelo alternativo y aquí se concibe el fútbol de otra forma. Pero todo no es divino y maravilloso en las competiciones. Y en ocasiones, hay dolor y pena».

Por su lado, Simon Kuper, de nacionalidad británica y con residencia en París, remarcó que «el Athletic se retrotrae a la esencia del fútbol desde hace 40 años. Me parece hermoso lo que estáis preservando. Si cambiarais, perderías esta característica tan especial. Estoy asombrado de que podáis competir y que jamás hayáis sido relegados a una segunda Liga. En el País Vasco hay personas talentosas y un capital de juventud importante. El sentimiento que provoca el Athletic no lo hace ningún otro club».

Fue una conversación en la que se pudo atender de David Goldblatt, por ejemplo, sentencias como «el hecho de jugar al fútbol es una de las mejores formas de teatro»; o «cuando quieres leer un thriller lo haces, y cuando quieres leer una novela histórica también. La poligamia está extendida en el fútbol y hay unos cambios valiosos», para explicar que personas como él muestran simpatías por otros equipos como él tuvo por el Tottenham. O cuando citó a Clement Atlee, líder del Partido Laborista de 1945 a 1951, con su estupenda frase: «La caridad es algo que ayuda a los ricos a pagar sus impuestos con gusto», al reconocer que él se ahorra las lágrimas, aunque también tiene emoción, pero de un tipo diferente, cuando se trató de la muerte en accidente del presidente del Leicester.

O cuando filosofó sobre la derrota porque «si alguien gana la historia es la misma. Es el mismo sabor. Pero el sabor de la derrota es lo que espolea». También subrayó que «el fútbol no tiene una única narrativa», que «a veces pienso que el Barcelona y el Real Madrid tenían que jugar una liga separada», que «la Superliga va a ser un instrumento para torturar a le gente hasta que no tengamos un duro», que «la audiencia está envejeciendo. En Inglaterra hablamos de una media de 50 años», que «el público quiere vivir momentos de éxtasis», que «el fútbol está más feminizado y lo va a estar aún más», y que «me gustaría tener conversaciones serias con los futbolistas. No hay confianza para entablar una interesante. Hay como una verja social. La clásica entrevista es algo que no tiene mucho sentido». Fue brillante en sus pinceladas, como en su cierre, cuando se le cuestionó por el futuro del fútbol y zanjó que «tengo un problema con el futuro y lucho contra él. No va a ser amable. Pienso en el cambio climático».

Por su lado, de Simon Kuper se escuchó que, sobre las diferencias en la liga española, «no es posible una igualdad cuando los grandes presionan por el precio de las retransmisiones televisivas. Soy susceptible a la magia que todo esto tiene». También, al debatirse sobre que se había pagado a los jugadores en el PSG para que saludaran a los fans, dijo que «siento simpatía con la actitud de los jugadores y he visto lo que pasa entre bambalinas. La relación con el club es de empresario y empleado. A veces, es una relación feliz. Pero entiendo que en ocasiones haya una distancia con los fans. En Inglaterra ha habido jugadores que no podían salir a la calle. Es un gesto mecánico por parte de la mayoría de los futbolistas.

La pasión que invierten los fans, a veces, no la aportan los jugadores. Hay algunos que solo quieren jugar para un club que les paga bien. Provocan emoción, pero si van a encontrar un salario cinco veces mayor se van a otro sitio». Además, dejó frases para la reflexión, al igual que su compañero, del tipo de «aparte del fútbol solo los funerales reúnen a la gente», «en el fútbol ya no hace falta ganar para que sus fans sean felices», «las preguntas de los periodistas, en ocasiones son realmente horribles», y que «la época floreciente de la televisión está acabando. La generación más joven no consume fútbol de la misma manera que nosotros. Existe el advenimiento de una nueva era. Sí, el futuro estará lleno de fútbol, pero lo observaremos de forma diferente».

 

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