Pichichi y Belauste popularizaron el pañuelo en la cabeza en el terreno de juego.

Los hombres del pañuelo

Pichichi y Belauste siempre serán recordados por esa prenda. Además, el primero fue el primer ídolo de masas del fútbol en Bizkaia; el segundo, saltó a escena con una frase: '¡Sabino, a mí el pelotón que los arrollo!'

Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Queda una pequeña duda sobre el origen exacto de su apodo legendario. Algunos sostienen que fueron unos chavales mayores que él quienes, viéndole jugar al fútbol en la Campa de los Ingleses, se preguntaron asombrados: «Quién es ese pichichi?». Y otros aseguran que fue un descubridor de talentos el que, pasmado también por la calidad futbol�