Athletic - Atlético. Hoy, 18.30

Esta vez el herido no es el león

Jugadores del Athletic, en un entrenamiento de esta semana en Lezama. /Manu Cecilio
Jugadores del Athletic, en un entrenamiento de esta semana en Lezama. / Manu Cecilio

El Athletic quiere aprovechar el bajón anímico del Atlético para irse al parón con un triunfo y la sensación de que aún tiene mucho que decir en esta Liga

Robert Basic
ROBERT BASICBilbao

En el fútbol hay muchas teorías y pocas certezas. Las lógicas se retuercen y no siempre atienden a las razones propias de su naturaleza, por muy coherentes que sean y en consonancia con las señales que emite un equipo. Las del Atlético son ahora mismo débiles y captadas con fuerza por el Athletic, que percibe que es el momento perfecto para hurgar en la herida de su rival y marcharse al parón con la satisfacción del trabajo bien hecho, aunque nadie en su sano juicio debería dar por muerto al bloque madrileño. Los 'colchoneros' vienen de recibir un durísimo golpe en la Champions que les partió por la mitad. Fueron incapaces de plantar cara a una Juventus superior y sus inconfundibles señas de identidad no aparecieron por ningún sitio. Simplemente no fueron ellos y mutaron en algo que no lo son, planos, blandos, inofensivos, flojos, impotentes. La eliminación erosionó su estado de ánimo, alicaído y depresivo, justo lo que debe y pretende explotar esta tarde la tropa de Gaizka Garitano en un San Mamés que va a bullir. Eso sí, con toda la precaución y cuidado del mundo.

El Athletic viene de rescatar un punto ante el Espanyol y sabe que cada vez quedan menos vagones libres enganchados a la locomotora que tira hacia Europa. Es un misión altamente complicada y obligaría a un sprint liguero memorable, de los que hacen época, pero aún queda alguna que otra bala en el cargador rojiblanco que el equipo quiere gastar con precisión. Una de ellas, tal vez la última, la va a disparar hoy contra un equipo herido y lleno de dudas. Si da en el blanco se iría al parón con un pequeño tesoro y la confianza por las nubes. Los bilbaínos solo han ganado una vez al Atlético con Simeone de entrenador y fue en la temporada 2012-2013, con Marcelo Bielsa en el banquillo de San Mamés, cuando San José, De Marcos y Susaeta firmaron un contundente 3-0. Desde entonces, el balance es de 11 derrotas y dos empates en todas las competiciones.

Athletic y Atlético saben a lo que juegan, cómo quieren hacerlo y de qué manera sacar el máximo provecho a sus virtudes. Ambos basan su propuesta en un fútbol intenso, de ritmo alto y con unas defensas construidas a prueba de balas. Los 'colchoneros' son el conjunto menos goleado de la Liga con apenas 17 tantos encajados –una media de 0,6 por encuentro– y han dejado su portería a cero en 15 jornadas. Además, y si cede el muro levantado en las proximidades del área, como última baza aparece imponente la figura de Jan Oblak, quien acredita una efectividad del 80,2% en sus paradas. Por su parte, los hombres de Garitano también andan bien de blindaje ya que solo han concedido ocho dianas con el deriotarra. Es más, solo Valladolid y Espanyol han sido capaces de marcar en San Mamés, el generoso granero de puntos que alimenta a los bilbaínos. 15 de los 23 llevan el inconfundible sello de La Catedral.

Bajas y dibujos

El Athletic sabe lo que tendrá enfrente y la dificultad que supone competir ante una roca. El Atlético no está en su mejor momento y la dureza de su piel se ha ablandado al perder unas cuantas capas en Turín, pero sigue siendo un equipo potente, difícil y todavía inmerso en la lucha por la Liga. La curiosidad del duelo se localiza en las bajas que desfiguran la línea más solvente de ambos conjuntos, la defensa, el punto cero de su modelo futbolístico. Garitano no puede contar con el lesionado Ander Capa y el sancionado Iñigo Martínez –salvo sorpresa su lugar lo ocuparán De Marcos y Núñez–, mientras que Simeone llega sin Santiago Arias, Lucas Hernández, Filipe Luis y Stefan Savic. Cuatro hombres importantes en su sistema de contención que le obligarán a improvisar atrás. No tiene mucho margen así que podría apostar por Godín y Giménez como pareja de centrales, Juanfran en el lateral derecho y Saúl, reconvertido, en el izquierdo.

Con las defensas reconstruidas, Simeone probó el jueves con un tridente compuesto por Griezmann, Morata y Diego Costa, pero habrá que ver si el argentino se atreve a llevarlo a la práctica en San Mamés. Garitano hará los retoques imprescindibles y, más allá de los nombres, buscará los tres puntos que podrían dar un mundo a su equipo. Además del valor matemático, la victoria permitiría a los jugadores pensar que aún no han dicho su última palabra en esta Liga.