Herrerín estará cerca de seis semanas de baja

Momento en el que Herrerín abandona el entrenamiento del Athletic./EEF
Momento en el que Herrerín abandona el entrenamiento del Athletic. / EEF

El meta del Athletic sufre una lesión de «moderada-grave» en el bíceps derecho, y se perderá el primer tramo de la Liga

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Iago Herrerín sufre una lesión más severa de lo que se pensaba en un principio. El portero del Athletic, que se retiró el jueves del entrenamiento por unas molestias en el bíceps derecho, se ha encontrado con una dolencia de entidad, que le mantendrá apartado de los terrenos de juego cerca de seis semanas. El parte médico facilitado por el club dice: «Presenta una lesión moderada-grave del tercio distal del músculo bíceps braquial derecho». Dos palabras, moderada y grave, que apartan al futbolista bilbaíno no solo del estreno de la Liga, sino también de buena parte del tramo inicial de una temporada en la que, con la salida de Kepa Arrizabalaga, se había convertido en el principal candidato para ser el titular de Eduardo Berizzo, por delante de Alex Remiro. El navarro se queda ahora como único cancerbero del primer equipo a las órdenes del 'Toto'. La entidad vizcaína, además, indica que «la zona lesionada permanece inmovilizada con vendaje funcional, a la espera de determinar en los próximos días el tratamiento más adecuado». En este sentido, se bajara incluso la opción de que tenga que pasar por el quirófano para reparar el daño. Aunque la opción más factible, si no se ha producido una desinserción (separación del músculo), será un tratamiento conservador.

GONZALO DE LAS HERAS

Horas después de que se confirmara la marcha del internacional de Ondarroa al Chelsea, Herrerín se tuvo que retirar del entrenamiento del jueves. El preparador argentino había ordenado a sus profesionales realizar el habitual partidillo con el que se concluyen las sesiones. Ya era el tramo final, cuando de repente, Iago sintió un dolor en el bíceps de su brazo derecho. Crack. Sacó el balón con la mano... Y el dolor. En la zona interior del brazo. De inmediato, paró. A los vestuarios. Con gesto contrariado, un punto de enfado en su rostro, Paco Angulo, jefe de los servicios médicos, y Juanma Ipiña, enfermero, le acompañaron. Cabizbajo, se fue al interior de la factoría vizcaína, y en el camino se cruzó con Hodei Oleaga, uno de los porteros que ha viajado a Hannover para el doble compromiso del Athletic en este país para pulir los últimos detalles antes del estreno de la Liga el 20 de agosto, lunes, contra el Leganés.

En ese encuentro no estará Herrerín. Y tampoco contra el Huesca ni frente al Rayo. Ahí se produce un parón. «Moderada-grave». Una lesión muscular moderada, en este sentido, tiene un tiempo de convalecencia de entre 3 y 8 semanas. Una grave, de dos a tres meses. De ahí que Herrerín tenga que estar apartado de los terrenos cerca de seis semanas, llegaría muy justo al Camp Nou, partido que se disputará el último fin de semana de septiembre.

Posición de fuerza al renovar

Ha pasado el navarro en arrancar la pretemporada como uno de los más que posibles descartes del Eduardo Berizzo a ser un futbolista imprescindible. Se han unido dos circunstancias; por un lado, el fichaje de Kepa por el Chelsea. Por el otro, esta lesión de Herrerín, que alcanza un grado mayor de lo que el popio portero esperaba. «Por lo que ha dicho, no creo que vaya a ser un problema muy grande», confió Dani García el jueves en la rueda de prensa de Lezama.

Pero no ha sido así. Herrerín deberá quedarse en la grada, mientras Remiro cogerá los galones de portero titular, y debutará en Primera, después de lograr el ascenso con el Huesca. «No he venido a ser el suplente de nadie», dijo en una entrevista para EL CORREO. A priori, ese era su papel e incluso quedarse en la grada. Ahora no. Las circunstancias han cambiado. Titular, y en una posición de fuerza para renovar un contrato con Ibaigane que se extinguía en 2019.

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