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La pancarta en honor a Luis Mari. Athletic Club
La historia tras la pancarta más emotiva de la gabarra

La historia tras la pancarta más emotiva de la gabarra

Luis Mari, fallecido en 2015, estuvo muy presente en la celebración de su familia en Deusto: «Estamos aquí porque gracias al Athletic el aitite conoció a la amama»

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Lunes, 15 de abril 2024

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No fueron un millón de personas. Fueron muchas más. El jueves la gabarra consiguió algo mágico cuando surcaba la ría cuarenta años después. Reunir a los que abarrotaban los márgenes de la ría y las ventanas con aquellos seres queridos que ya no están. Esos athleticzales culpables de inyectar ese fervor rojiblanco en las nuevas generaciones. A la altura del puente de Deusto, en una ventana con vistas a la ría, había una pancarta que resumía a la perfección el sentimiento de tantos y tantos seguidores del Athletic que se acordaban de aquellos con los que compartieron tantos momentos especiales. «Aitite, mira, tu Athletic txapeldun», rezaba una lona desde un edificio con vistas privilegiadas a ese ritual de celebración por la ansiada Copa. La imagen de este aviso, compartida por el propio club en redes sociales, se hizo viral.

«Mi aitite Luis Mari falleció en 2015. Siempre ha sido su Athletic y nos ha inculcado ese sentimiento. Queríamos que estuviese presente en La Cartuja y San Mamés el día de la final de Copa. Y también dedicarle la gabarra», cuenta uno de sus nietos, Fernando Guevara, a EL CORREO. Lo estuvo. Luis Mari estaba en todo momento en la mente de la veintena de familiares y amigos que vivieron la emoción de la gabarra desde esa casa a la altura del puente de Deusto. Sus tres hijos, sus nietos, amigos... Su salón se convirtió en una especie de altar rojiblanco. Con un montón de camisetas del Athletic y una Copa del Rey hecha a mano incluida.

En la imagen superior, los tres hijos del aitite Luis Mari, Luis María Guevara, Elena y Ángel, junto a familiares y amigos el día de la gabarra. Abajo a la izquierda, una foto del aitite junto a su mujer, Elena Pérez. A la derecha, un detalle de la decoración de la casa.
Imagen principal - En la imagen superior, los tres hijos del aitite Luis Mari, Luis María Guevara, Elena y Ángel, junto a familiares y amigos el día de la gabarra. Abajo a la izquierda, una foto del aitite junto a su mujer, Elena Pérez. A la derecha, un detalle de la decoración de la casa.
Imagen secundaria 1 - En la imagen superior, los tres hijos del aitite Luis Mari, Luis María Guevara, Elena y Ángel, junto a familiares y amigos el día de la gabarra. Abajo a la izquierda, una foto del aitite junto a su mujer, Elena Pérez. A la derecha, un detalle de la decoración de la casa.
Imagen secundaria 2 - En la imagen superior, los tres hijos del aitite Luis Mari, Luis María Guevara, Elena y Ángel, junto a familiares y amigos el día de la gabarra. Abajo a la izquierda, una foto del aitite junto a su mujer, Elena Pérez. A la derecha, un detalle de la decoración de la casa.

«Siempre hemos tenido tres carnets de socio: el del aitite, el de mi tía y el de mi aita. A veces teníamos la gran suerte de ir con el aitite cuando alguno de los dos nos dejaba el carnet. Es un recuerdo muy especial, Ahora, lo ha 'heredado' mi hermano y vamos siempre teniéndole muy presente», recuerda su nieto Fernando.

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La historia de Luis Mari es la de un licenciado en Derecho que terminó la carrera examinándose por libre en Valladolid. Al completar sus estudios, decidió opositar. «Tenía un montón de destinos para elegir. Baleares, Canarias... Estaba soltero y era joven. Quería salir de su pueblo natal, Ilarraza, en Álava». En su decisión se cruzó la pasión por el club de su vida. «En el último momento, se decantó por Sestao porque quería estar cerca de su Athletic. Ahí conoció a mi amama. Si lo piensas, todos existimos gracias al Athletic».

En la imagen superior, la Copa que hicieron a mano. A la derecha, Fernando Guevara, con la bufanda de su aitite en La Cartuja y, a la derecha, el salón de la casa junto a la pancarta.
Imagen principal - En la imagen superior, la Copa que hicieron a mano. A la derecha, Fernando Guevara, con la bufanda de su aitite en La Cartuja y, a la derecha, el salón de la casa junto a la pancarta.
Imagen secundaria 1 - En la imagen superior, la Copa que hicieron a mano. A la derecha, Fernando Guevara, con la bufanda de su aitite en La Cartuja y, a la derecha, el salón de la casa junto a la pancarta.
Imagen secundaria 2 - En la imagen superior, la Copa que hicieron a mano. A la derecha, Fernando Guevara, con la bufanda de su aitite en La Cartuja y, a la derecha, el salón de la casa junto a la pancarta.

La idea de rendir un homenaje a su aitite comienza antes de la final de La Cartuja. Precisamente, parte de Fernando. «Estoy en el mundo de la moda y se me ocurrió hacer una bufanda en su honor. La repartimos entre todos los familiares. Para el aitite el Athletic siempre ha sido su Athletic. Las bufandas estuvieron presentes en La Cartuja, la Athletic Hiria y San Mamés», recuerda su nieto. «Todos teníamos la sensación de que aitite nos besaba gracias a la bufanda durante los penaltis. Fue nuestro talismán».

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