Ibai Gómez confía en jugar algún partido más esta temporada

Ibai Gómez, el domingo a su llegada lesionado a Loiu. /Maika Salguero
Ibai Gómez, el domingo a su llegada lesionado a Loiu. / Maika Salguero

Las pruebas confirman que su lesión de tobillo es de grado dos, lo que le colocaría con un periodo de baja mínimo de cuatro semanas

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANOBilbao

Ibai Gómez confía en reaparecer esta temporada y ayudar al Athletic en el sprint final por la Liga Europa. El parte médico emitido por el club tras una revisión médica este mismo miércoles indica que sufre un diagnóstico de esguince grado 2 con afectación de compartimentos interno y externo del tobillo izquierdo.

Esto habitualmente supone un mínimo de cuatro semanas de baja, que se pueden extender hasta ocho. A un mes y diez días de que acabe la Liga, esta situación pone en riesgo que juegue en lo que resta de campaña. Sin embargo, desde el entorno del extremo se lanzaron ayer mensajes esperanzadores.

«La inflamación sigue bajando notablemente, así que el primer objetivo va viento en popa. Hoy (por ayer), más drenaje, ir ganando movilidad sin dolor, trabajo de tren superior en gimnasio, buena compañía y buena alimentación«, lanzó el jugador en su último mensaje en las redes sociales, publicado ayer.

Ibai no es de los jugadores que se sientan en su casa con el tobillo vendado a la espera de que los médicos le digan lo que hacer. El extremo comenzó a trabajar nada más regresar de Getafe en la noche del domingo. Citó en su casa al fisioterapeuta y al nutricionista de su equipo y pusieron en marcha el plan de recuperación.

El segundo le dio la suplementación antinflamatoria (glutamina, quintón isotonic, cúrcuma con pimienta, jenjibre, omega 3, vitamina C y zinc) y le indicó la cena. «No he tomado ningún medicamento», resaltó.

Ibai Gómez es un gran seguidor de la paleodieta, que se centra en el uso de los alimentos supuestamente disponibles antes de la revolución neolítica y se compone principalmente de carne, pescado, frutas, verduras, frutos secos y raíces. Excluye granos, legumbres, productos lácteos, sal, azúcares refinados y aceites procesados. El domingo, por ejemplo, nada más llegar a casa cenó un caldo de huesos, zanahoria al horno, salmón, sardinas y frutos secos.

Los efectos se apreciaron de inmediato. «Hemos bajado la inflamación con el drenaje, la alimentación y la suplementación antinflamatoria» dijo antes de irse a dormir. A partir del lunes comenzó a trabajar en el gimnasio, lo que hace a diario.