Ibai Gómez enciende las alarmas

Ibai Gómez abandona el campo ayudado por Iker López 'Petxa', encargado de material, a la derecha de la foto, y el masajista Juanma Ipiña. /
Ibai Gómez abandona el campo ayudado por Iker López 'Petxa', encargado de material, a la derecha de la foto, y el masajista Juanma Ipiña.

El extremo sufre un esguince de tobillo y su técnico teme que no vuelva a jugar esta campaña. «Es una lesión para tiempo, tiene bastante avería»

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

Ibai Gómez tenía una gran oportunidad para reivindicarse tras dos partidos en el banquillo. Su última titularidad fue ante el Atlético de Madrid. Dio una asistencia de gol, pero no salió de inicio ni ante Girona, contra el que no tuvo ni un minuto, ni ante el Levante, cuando entró en el tramo final. Con Capa lesionado y De Marcos retrasado a la posición de lateral derecho, el puesto de extremo quedaba para el jugador fichado en el mercado de invierno por tres millones.

Todo marchaba sobre ruedas para el de Santutxu. Muy activo, luchó con Olivera por una pelota aérea en el centro del campo. Fue una jugada de pésimas consecuencias para él. Al caer pisó con el pie izquierdo en el talón de Aquiles del jugador del Getafe. Ese gesto provocó que al colocarlo en el suelo el tobillo se le doblara de forma brusca.

Se levantó e intentó seguir, pero cojeaba. Se dejó caer al suelo. No hizo demasiados aspavientos. Nadie diría desde la grada que estaba ante una lesión grave hasta que pidió el cambio. «'Arbi', se ha fastidiado el tobillo», gritaron desde el banquillo al colegiado para que detuviera el juego. Susaeta le sustituyó.

«Ha sido un inconveniente. Estaba jugando bien», lamentó su entrenador, Gaizka Garitano. Las alarmas se encendieron. Ibai reapareció en el campo en el minuto 15 de la segunda parte. Apoyado en unas muletas, se dirigió al banquillo para presenciar desde allí la última media hora.

El parte médico del club se refirió sólo a un esguince de tobillo. Desde la expedición rojiblanca le pusieron un adjetivo: «fuerte». Y Garitano dijo ante los periodistas que se trataba de un percance de envergadura. «Es una lesión para tiempo. Tiene bastante avería».

Queda mes y medio hasta que la temporada acabe el 19 de mayo en el campo del Sevilla. La lesión y las palabras de Garitano alimentan la impresión de que hay posibilidades de que no vuelva a jugar este curso.

Su compañero Iago Herrerín dio argumentos para las malas perspectivas. «Tenía el tobillo como una bota. Estaba bastante, bastante hinchado. Esperemos que sea un pequeño esguince y que no pase de ahí».

«Prometo, sobre todo, hacer lo que esté en mi mano para tener una buena recuperación» Ibai Gómez

«Ibai tenía el tobillo izquierdo como una bota. Estaba bastante, bastante hinchado» Iago Herrerín

Esa es la clave del asunto. El grado del esguince. Si es el más leve, el de nivel uno, estará en un par de semanas, pero una hinchazón de ese volumen normalmente se produce cuando es alcanza el nivel dos o tres. En el primer caso serían de cuatro a seis semanas de baja. En el segundo un par de meses porque conlleva una pequeña rotura. Al extremo se le realizarán este lunes pruebas, pero la impresión que daba este domingo es que no hay nada roto.

En el Coliseo Alfonso Pérez, para ir desde el vestuario rival hasta el lugar en el que espera el autobús hay que subir veinte escaleras. Por allí pasaron todos los rojiblancos menos Ibai, obligado a usar el ascensor.

El jugador, que dedica mucho tiempo a mostrarse en la redes sociales, eligió este canal de comunicación para trasladar sus primeras impresiones. «Os agradezco infinito todos los mensajes de apoyo. Prometo, sobre todo, hacer todo lo que esté en mis manos para tener una buena recuperación», indicó antes de iniciar el vuelo de regreso a Bilbao. Hay un detalle llamativo en sus palabras. Ibai evita referirse a un regreso próximo o al menos esta misma campaña. Él también asume que hay que tener en cuenta la posibilidad de que no vuelva a jugar hasta el próximo curso.

El percance no le ha hecho perder su optimismo europeo. «Aunque creo que el empate hubiera sido lo más justo, esto es fútbol y nos vamos con las manos vacías. El equipo ha peleado hasta el final. Seguiremos con las misma mentalidad toda la temporada. Trabajo y más trabajo», escribió en su cuenta de Twitter.