La quinta vez que la lucha por el sillón de Ibaigane cuenta con tres aspirantes

IGOR BARCIA

Que haya tres candidatos, de momento, peleando por la presidencia del Athletic no es algo nuevo. Desde que en 1977 se establecieron elecciones con victoria de Beti Duñabeitia, será la quinta ocasión en la que concurren más de dos planchas electorales a la cita por el sillón de Ibaigane. La primera en 1990, la última en 2007. Desde hace 15 años, no se había dado esta circunstancia, ya que los triunfos electorales de Josu Urrutia en 2011 y de Aitor Elizegi en 2018 fueron en un mano a mano frente a Fernando García Macua y Alberto Uribe-Echevarría.

Tras las presidencias de Duñabeitia y de Aurtenetxe, en 1990 surgieron tres candidatos para presidir el Athletic. José Julián Lertxundi fue el ganador de aquellos comicios con 8.516 votos, muy por delante de José María Arrate con 5.109 y de Santiago Francés, que se quedó en 705.

Solo hubo que esperar un mandato para que se diera la misma situación en la carrera electoral. En 1994, el ganador fue José María Arrate, que se desquitó de su anterior derrota al sumar 8.089 votos. De este modo superó a Lertxundi, anterior presidente, que se quedó en 6.761, mientras el tercer aspirante en la carrera electoral fue el exalcalde de Bilbao José María Gorordo, que sumó 2.468 votos.

Diez años después, de nuevo se reunieron tres aspirantes a Ibaigane. En su segundo intento, Fernando Lamikiz logró la victoria con 8.234 votos, muy por delante de los otros dos aspirantes. Juan Pedro Guzmán se quedó en 3.852 votos, por los 1.817 que sumó el exdiputado general José Alberto Pradera.

Tres años después, en 2007, fue la última ocasión con tres planchas electorales. Fernando García Macua ganó con 6.888 votos, por los 6.138 que sumó Juan Carlos Ercoreca y los 2.034 de Javier González.